El Microestadio del Club Atlético Lanús cambió los cánticos de tribuna por las consignas de fe y renovación animadas por un, aún, difuso espacio Consolidación Argentina dio su primer paso formal hacia las presidenciales de 2027
Con su protagonista ausente, pues el pastor evangélico Dante Gebel está en Estado Unidos, en el escenario hubo una variopinta constelación y uno de los que se llevó las miradas fue un histórico de Banfield: Walter Erviti.
Bajo el lema de construir una alternativa unas 2.000 personas completaron las instalaciones granates con una estética prolija y una dinámica casi televisiva, más de 35 oradores desfilaron por el escenario con intervenciones de apenas dos minutos para convencer al “pastor de los estadios” de que dé el salto definitivo a la arena política.
La presencia de Walter Erviti, ídolo de Banfield y con pasado en Independiente, Boca y San Lorenzo, no pasó desapercibida. En una ciudad donde el fútbol se respira en cada esquina, el exvolante zurdo se mostró cómodo en su nuevo rol de referente político. “Dante Gebel es nuestro referente, nuestro deseo es que se presente para ser presidente”, subrayó Erviti, quien parece haber colgado los botines definitivamente para calzarse el traje de armador central del proyecto.
“Este espacio reúne a personas que comparten valores y preocupaciones. Queremos recuperar valores culturales perdidos y construir un país para todos”, sentenció el ex-Taladro.
Otra cara conocida que pide pista fue la histórica dirigente peronista, Graciela Camaño, con décadas de trayectoria en la Cámara de Diputados, quien bendijo el lanzamiento en Lanús. “Ojalá Dante se anime y esté dispuesto a dar ese gran paso”, se ilusionó la líder de Tercera Posición, quien hoy funciona como el nexo entre el mundo evangélico de Gebel y la política tradicional bonaerense.
El acto en Lanús también sirvió para mostrar músculo de la clase media de la burocracia cegetista con un rejunte de sindicalistas de Metalúrgicos, Aeronavegantes, Textiles y Metrodelegados quienes se mezclaron con referentes de clubes de barrio y punteros en busca de revancha.
El evento funcionó como un operativo clamor diseñado para medir fuerzas y capacidad de convocatoria.