Con la declaración de la madre, arrancó el juicio por el femicidio de Anahí Benítez

“Solo ruego que los culpables paguen”, reclamó Silvia Pérez Vilor en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de Lomas de Zamora.

Este martes comenzó el juicio por el crimen de Anahí Benítez, la joven de 16 años que fue hallada sin vida en la Reserva Santa Catalina en 2017. El proceso se encuentra a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 7 de Lomas de Zamora y los acusados por el hecho son Marcelo Villalba y Marcos Bazán. 

Villalba está acusado de  “robo, abuso sexual agravado por acceso carnal, privación ilegal de la libertad agravado y homicidio agravado por alevosía criminis causa por mediar violencia de género”, mientras que Bazán es imputado por los delitos de “privación ilegal de la libertad agravado y homicidio agravado por alevosía y por mediar violencia de género”.

En la primera audiencia, declararon familiares de la joven y una vecina de Bazán. La primera en brindar testimonio fue Silvia Pérez Vilor, la madre de Anahí. 

En su declaración Vilor recordó las últimas horas que pasó junto a su hija y aseguró que la joven no tenía motivos para irse de su casa. “Era una nena hermosa, muy responsable que jamás se hubiese ido por su voluntad sin avisar”, remarcó y añadió que por ese motivo “enseguida” se dio cuenta que “le había pasado algo malo”. 

“Aún hoy no entiendo nada de lo que le pasó a mi hija, solo ruego que los culpables paguen lo que tengan que pagar, tanto los culpables por acción, como por omisión”, reclamó.

En este marco, criticó el accionar policial durante la desaparición de Anahí: “La búsqueda fue un fracaso. No la encontraron estando a seis cuadras de mi casa cuando todavía estaba viva, pero si al poco tiempo cuando ya estaba muerta, sospecho fuertemente de la investigación”. 

La madre de Anahí junto a su abogado aguardando que comience la audiencia

También relató que cuatro meses después del hallazgo del cuerpo de la joven, un hombre se acercó a su domicilio y le aseveró que Anahí había estado secuestrada primero en una casa de Lomas, “la cual es conocida por ser un lugar en el que se vende droga” y luego “fue drogada a tal punto que la dieron por muerta y la llevaron a Santa Catalina a enterrarla, pero se dieron cuenta que estaba viva y la encerraron otra vez”. 

Una vecina de Bazán, en tanto, declaró que la noche anterior a que hallaran el cuerpo de Anahí, “Marcos hizo una fogata muy grande”.

“Nosotros solemos quemar cosas porque ni el basurero pasa por Santa Catalina, pero antes de esa noche nunca había visto que Marcos hiciera una fogata tan grande, pensé que le iba a agarrar la casa”, detalló.

La próxima audiencia está prevista para el jueves a partir de las 8. El fiscal del juicio es Hugo Carrión y la querella está a cargo del letrado Guillermo Bernard Krisan. Mientras que la defensa de Bazán está representada por Eduardo Soares y María del Rosario Fernández, mientras que el defensor oficial de Villalba es Roberto Fernández. 

Marchas

En el marco del inicio del juicio se llevaron a cabo dos manifestaciones. Por un lado los ex compañeros de Anahí del Enam de Banfield marcharon desde Manuel Castro 990 hasta los Tribunales de Lomas de Zamora, para exigir “verdad y justicia”. Al arribar al lugar, el grupo de amigos más cercano de la víctima ingresó a la sala para presenciar el juicio, mientras que otra parte se quedó en las puertas del recinto con banderas y pancartas. 

En las puertas de los Tribunales también se concentró un grupo de personas para respaldar a Bazán ya que sostienen que “se trata de una causa armada”.

EL CASO

Anahí Benítez salió el 29 de julio de 2017, por la tarde, de su casa en dirección al parque Eva Perón de Lomas de Zamora, pero las imágenes captadas por las cámaras de seguridad municipales y privadas determinaron que nunca llegó a destino. La señal de su teléfono celular se perdió en el Cruce de Lomas, motivo por el que la lupa se puso sobre este espacio verde.

Comenzó la búsqueda, con georradares y perros, y se vio interrumpida por el hallazgo del cuerpo de un hombre de unos 50 años. Se reanudaron los operativos y finalmente, el viernes 4 dieron con el cuerpo de Anahí. Estaba semienterrado y según la autopsia, presentaba signos de abuso sexual. La joven murió por asfixia y el crimen se habría perpetrado unas 24 ó 48 horas previas al hallazgo.

En un principio, un cuaderno de Anahí hizo que las miradas apuntaran a un profesor del ENAM, pero fue liberado por “falta de mérito”. La investigación continuó y se concretó la detención de Marcos Bazán, luego de que un perro rastreador marcara que en el galpón de la casa del sospechoso había rastros de Anahí. La vivienda está al lado de la estación Santa Catalina del ferrocarril Roca, dentro de la reserva natural y a 300 metros de donde apareció el cuerpo de la chica.

La segunda detención se concretó a partir de un giro en la investigación, por la reactivación del celular. El aparato estaba en manos de un joven de 17 años, quien advirtió que fue su padre quien se lo había obsequiado. La Policía fue de inmediato a la vivienda de este hombre, Marcelo Villaba, quien fue apresado por “encubrimiento agravado” pero con el correr de las horas la carátula cambió a homicidio y abuso sexual.

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