La Justicia ordenó liberar a Jorge Omar Castillo, el Rey de La Salada, y otros imputados en una causa por lavado de activos y asociación ilícita. No hay pruebas suficientes para el procesamiento. También dio marcha atrás con los embargos millonarios.
La Cámara Federal de La Plata decidió revocar los procesamientos con prisión preventiva y dictar la falta de mérito para los presuntos líderes de la organización, entre ellos Jorge Omar Castillo, Antonio Corrillo Torrez, Aldo Enrique Presa y una veintena de familiares, empleados y profesionales.
No existen pruebas suficientes para mantenerlos procesados por los delitos de asociación ilícita y lavado de activos, por lo que se ordenó la inmediata libertad de todos los detenidos y dejó sin efecto los embargos millonarios que pesaban sobre sus patrimonio.
Si bien no son procesados, tampoco fueron sobreseídos, por lo que la investigación debe continuar. Esta causa dio origen al cierre del complejo La Salada, que derivó en numerosas protestas.
La fiscalía había sostenido que en La Salada operaban dos grandes estructuras criminales, que conformaban asociaciones ilícitas estables orientadas a la venta masiva de productos con marcas falsificadas, la evasión tributaria estructural y el posterior lavado de esos dividendos espurios.