Guernica: Su mamá lo entregó por un femicidio, pasó cinco años preso y lo absolvieron


La causa del femicidio de Lara Belén Figueroa tuvo un giro inesperado luego de que el Tribunal Oral Criminal (TOC) IV de La Plata absolviera al único imputado en el caso, Iván Agustín Gómez, al no existir pruebas suficientes para condenarlo como el autor material.

La decisión del TOC IV platense se dio este martes después de que dos jueces aseguraran que no se había logrado superar el estándar de certeza requerido en el juicio, mientras que otra jueza indicó que la evidencia reunida no permitía atribuir la responsabilidad del crimen.

A lo largo de la investigación se tuvieron en cuenta rastros de sangre, material debajo de las uñas de la víctima y huellas dactilares en la escena del crimen, pero no hubo pruebas concretas para conectar a Gómez con el asesinato y apuntaron a la participación de un tercero.

Para los jueces Carolina Crispiani, Agustín Amatriain y Ernesto Domenech, la joven fue asesinada y la autopsia estableció que murió por un shock hipovolémico y un síndrome asfíctico como consecuencia de las lesiones que sufrió, principalmente en la zona del cuello.

El cuerpo de la víctima fue hallado el 8 de octubre de 2021 en una vivienda en Guernica, partido de Presidente Perón; había sufrido varias heridas cortopunzantes en la zona del cuello y se encontraba parcialmente cubierto con una bolsa plástica y un colchón.

La madre de Gómez observó el cuerpo tendido detrás de una puerta por una de las ventanas de la vivienda y se acercó a una comisaría para efectuar una denuncia contra su propio hijo, que fue acusado de homicidio agravado por violencia de género.

Entre los puntos que consideraron los jueces para intentar condenar al principal sospechoso del crimen estuvieron las conductas anteriores y posteriores al hallazgo del cuerpo que tuvo el joven y la relación con la vivienda. Sin embargo, estas líneas de investigación no fueron suficientes para la totalidad del jurado para juzgarlo.

La defensa del acusado

La abogada defensora planteó la posibilidad de que un tercero hubiera participado en el crimen, argumentando que la puerta principal tenía signos de haber sido forzada, hipótesis que no se investigó en profundidad.

Además, según lo expuesto en el expediente, el principal acusado por el femicidio lo encontraba trabajando en la localidad de Canning durante el periodo en el que podría haber ocurrido el asesinato.