Lanús: una histórica metalúrgica apagó su último horno y 60 familias quedaron sin trabajo


El último horno de la emblemática fábrica Vaspia se apagó de manera definitiva, marcando un punto de quiebre para la matriz productiva de Lanús Este. La planta, emplazada en la avenida Eva Perón al 2746, se encuentra totalmente paralizada por la falta de insumos básicos para operar, dejando a 60 operarios en una situación de extrema vulnerabilidad. Según denunciaron los propios afectados, la empresa adeuda la totalidad de los salarios desde el mes de julio, además de mantener impagos el medio aguinaldo y los aportes correspondientes a jubilación y obra social.

Un delegado gremial de la fábrica confirmó públicamente la detención de las actividades, explicando que la maquinaria de fundición dejó de funcionar tras semanas de agonía productiva. Se trata de un final abrupto para una sociedad constituida en 1961 que durante más de seis décadas fundió y extruyó latón y bronce para abastecer a tornerías, fabricantes de griferías y válvulas de garrafas. Aunque ante la agencia de recaudación sigue figurando como empleadora activa, los portones permanecen cerrados y la producción es nula.

A nivel financiero, los registros del Banco Central solo muestran una deuda formal de casi 4,9 millones de pesos con los bancos Provincia y Credicoop, sin cheques rechazados ni un concurso de acreedores o quiebra declarada. Sin embargo, en la industria de fundición el capital de trabajo diario para comprar metal y pagar la energía es un factor de supervivencia. Sin balances recientes a la vista, la asfixia económica cortó la cadena productiva por completo antes de que la crisis comercial se reflejara plenamente en los expedientes judiciales o bancarios.

Este colapso es un reflejo directo del panorama macroeconómico que atraviesa el sector. De acuerdo con los datos de ADIMRA, la industria metalúrgica operó en julio utilizando apenas el 39,2 por ciento de su capacidad instalada, acumulando una caída interanual profunda. Específicamente, el rubro de la fundición retrocedió un 9,5 por ciento en lo que va de 2026. A esta fuerte recesión interna, los operarios de Vaspia le suman el impacto de la competencia de productos importados como un factor decisivo en la caída de ventas, en un año donde las compras al exterior también mermaron.

La parálisis en Lanús se suma a una preocupante tendencia en todo el sur del Conurbano bonaerense, que ya registró el cierre de textiles históricas en Berazategui y procesos preventivos de crisis en fábricas de Burzaco. Frente a la inacción patronal y al silencio sobre el futuro de la planta, los trabajadores de Vaspia comenzaron a debatir la conformación de una cooperativa. Para reactivar las máquinas bajo este modelo autogestivo deberán conseguir acceso legal a los activos y reunir el capital necesario para comprar insumos y cubrir los costos energéticos, en un intento por salvar 65 años de historia industrial.