En la asamblea general, Milei arremetió la ONU

Javier Milei alertó por la "falta de capacidad de resolución" de la ONU y aseguró que "Argentina no va a esperar a que esté a la altura de las circunstancias".

El presidente Javier Milei arremetió contra la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco de su alusión en la asamblea general. Cuestionó el rol en el conflicto entre Argentina y Gran Bretaña por Malvinas y el de organismos que forman parte de ella durante la pandemia.

“Malvinas es para nosotros una causa nacional”, aseguró, al tiempo que recordó que “hace 50 años esta misma asamblea voto la Resolución 2065”, pero “50 años después, la situación no ha cambiado pero las modificaciones unilaterales” sí. “Argentina rechaza las licencias por ilegales e ilegítimas”, planteó, al tiempo que consideró que es un “acto ilícito a la luz del derecho internacional como del derecho interno argentino”.

En este marco, preguntó: “¿De qué sirve una resolución si durante décadas una parte puede actuar de forma unilateral?” “No faltan palabras ni resoluciones, faltan consecuencias”, aseguró, al tiempo que cuestionó la “capacidad de resolución de este organismo”. “Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU esté a la altura de las circunstancias. Va a actuar”, sentenció.

También hizo referencia a lo económico. “Ya perdimos demasiado, no queremos volver a perder”, aseguró Milei, quien habló de “décadas de abandono”.

Y manifestó que Argentina también hizo una “elección geopolítica”. “Nos alineamos sin ambiegüedad con el occidente, con Estados Unidos e Israel”, apuntó el jefe de Estado. “Seguimos buscando justicia por los dos atentados sufridos en suelo argentina, el de 1992 y 1994”, agregó.

“Hemos decididos cooperar con el mundo, pero hacerlo de pie”, planteó Milei, mientras que en otro tramo del discurso, sostuvo que “la ONU fracasó en cumplir con lo que debía hacer y ha montado un Leviatán democrático, abocándose a decir como deben vivir a los pueblos”.

Asimismo, consideró que con el manejo de la pandemia, organizaciones que pertenecen al organismo “se antepusieron a la evidencia científica” para ordenar el “encierro”. “Vemos un experimento de control global disfrazado de ciencia”, sostuvo, al tiempo que lo calificó como “genocidio” lo que sucedió en muchos países, “entre ellos, la Argentina, que se jactaba de ser el alumno perfecto de la Organización Mundial de la Salud”. “Por eso decidimos abandonarla”, apuntó.