Odisea en un ramal que agoniza: Temperley-Haedo


La reparación del puente sobre el Río Matanza, perteneciente al ramal Temperley-Haedo de la Línea Roca, parece no tener fin. Lo que comenzó el 26 de enero como un trabajo proyectado para concluir el 28 de marzo, acaba de sufrir su tercera prórroga oficial. Tras sucesivas extensiones en julio y octubre, Trenes Argentinos fijó ahora una nueva fecha de finalización para el 19 de noviembre, multiplicando por cinco el plazo original.

Esta demora récord para reparar un puente de apenas 100 metros tiene un impacto devastador en el servicio. Al habilitarse una sola vía para ambos sentidos en un tramo de 16 kilómetros entre Empalme Temperley y Tablada, las formaciones tardan 51 minutos en realizar ese corto trayecto. La velocidad está restringida a 30 kilómetros por hora, una situación agravada por la presencia de viviendas intrusadas junto a las vías.

Según trabajadores del sector, la lentitud de la obra responde a un cronograma por demás relajado: solo operan de lunes a viernes, de 8 a 16, y las tareas se suspenden sistemáticamente si llueve.

Los pasajeros, la última prioridad

El ramal ofrece un magro esquema de apenas cinco trenes de pasajeros diarios -que se reducen a cuatro los fines de semana-, pero incluso esos pocos servicios son cancelados de manera constante. Los motivos reales detrás de los “problemas operativos” anunciados evidencian que los usuarios no son la prioridad: el servicio se suspende habitualmente para cederle el paso a trenes cargueros, formaciones vacías en traslado o maquinarias de trabajo interno.

A esta falta de coordinación entre líneas se le suma una infraestructura extremadamente frágil. Una simple lluvia basta para anegar las vías a la altura de San Justo, provocando suspensiones del servicio que han llegado a dejar a los pasajeros sin trenes durante más de 10 horas.

Para colmo, los usuarios deben enfrentarse a la desinformación oficial. La aplicación de Trenes Argentinos suele comunicar las cancelaciones hasta 20 minutos después del horario previsto de salida del tren, manteniendo a los pasajeros esperando en vano en los andenes.

El ramal Temperley-Haedo es el único trazado transversal del conurbano bonaerense, ideado para conectar de manera estratégica las líneas Roca, Belgrano Sur y Sarmiento. Sin embargo, en la práctica, la combinación de obras eternas, falta de confiabilidad y un destrato constante ha empujado a los pasajeros a abandonar los andenes y recurrir al colectivo, una alternativa más cara y lenta, pero que les garantiza llegar a destino.