Los activos argentinos cerraron una jornada de recuperación, con subas en bonos y acciones y una baja generalizada de las cotizaciones del dólar, en un contexto internacional atravesado por una señal de alivio sobre el conflicto en Medio Oriente. La lectura de mercado que se impuso durante la rueda fue que la escalada bélica podría tener una duración más acotada de la temida en un primer momento, lo que llevó a una recomposición de posiciones en distintos mercados emergentes, entre ellos Argentina.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares operaron en alza, con mejoras lideradas por el Bonar 2038, que avanzó 1,5%, seguido por el Bonar 2041 (1,4%) y el Global 2041 (1,3%). En paralelo, el riesgo país retrocedió 4,6% y cerró en 556 puntos básicos, después de haber rozado los 600 puntos en la rueda previa.
La recuperación también se trasladó a la renta variable. El S&P Merval subió 2,6% en pesos y 3,3% medido en dólares, mientras que en Wall Street los ADRs de empresas argentinas llegaron a trepar hasta 7,3%. Entre los papeles más destacados aparecieron Central Puerto, Edenor, con un alza de 5,9%, y Loma Negra, que ganó 5,1%.
Baja del dólar y mejora en los financieros
En el mercado cambiario, el dólar oficial mayorista cerró en $1.400, con una brecha de 15,9% respecto del techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.623,48. En la plaza minorista, el billete en el Banco Nación bajó a $1.420, mientras que el promedio entre entidades financieras quedó en $1.421,51. El dólar tarjeta, con el recargo del 30%, se ubicó en $1.846.
También hubo retrocesos en las cotizaciones alternativas. El MEP cayó a $1.419,96, el contado con liquidación cerró en $1.464,01 y el dólar blue se ofreció a $1.420. En el mercado de futuros, los contratos anotaron bajas de hasta 1,5%, con una proyección para fines de marzo en torno a los $1.420.
El movimiento estuvo acompañado por una operatoria sostenida del Banco Central, que acumula compras por más de u$s3.000 millones en lo que va del año. En la rueda, el volumen negociado superó los u$s458 millones, en un escenario donde el mercado siguió de cerca la capacidad oficial para reforzar reservas en medio de un contexto internacional todavía volátil.
El factor externo y la lectura del mercado
El rebote local se dio en sintonía con una recuperación cautelosa en los mercados globales luego de señales políticas que alimentaron la idea de una eventual desescalada en Medio Oriente. Ese cambio de clima impactó de lleno en el precio del petróleo, que se desplomó hasta 8,7%. El Brent cerró en u$s91,34 y el WTI en u$s86,52, tras haber llegado a rozar los u$s120 por el temor a una interrupción en la oferta.
En ese marco, el presidente Javier Milei sostuvo que el shock externo mejora los términos de intercambio para la Argentina y ratificó su alineamiento con Estados Unidos. Al mismo tiempo, desde el FMI, el economista jefe Pierre-Olivier Gourinchas remarcó la necesidad de que los países emergentes fortalezcan sus reservas internacionales como resguardo ante eventuales shocks externos y restricciones de financiamiento. Con ese telón de fondo, el mercado leyó la rueda como una pausa en la presión financiera y una oportunidad de recomposición para los activos argentinos.