Una investigación de la Policía Federal permitió desarticular una organización criminal dedicada a poner en circulación billetes falsos en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y el Área Metropolitana.
La banda, integrada por seis personas y bautizada por los investigadores como “Los Falsimuladores”, utilizaba comercios y locales para insertar el dinero apócrifo en la economía cotidiana.
La causa comenzó tras la detención de Viviana Estela Ríos, una mujer de 61 años domiciliada en la localidad bonaerense de Florida, quien fue arrestada en abril de 2025 luego de intentar realizar una compra en un comercio de Vicente López utilizando un billete falso de $20 mil.




En principio, el episodio parecía un hecho aislado. Sin embargo, el avance de la investigación terminó revelando una estructura organizada con roles definidos, códigos internos y una logística diseñada para evitar controles.
El expediente quedó bajo la órbita del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Martín, a cargo del juez Emiliano Canicoba, con intervención de la Secretaría N°2 encabezada por Florencio Phinero y la División Falsificación de Moneda de la PFA.
Según fuentes policiales, el seguimiento sobre Ríos permitió identificar al resto de la organización: Rubén Salvador Stochetti, de 63 años y pareja de Ríos; Samanta Ciccola; Facundo Ariel López; Jonathan Javier Fren y Rubén Oscar De Rosa. Todos tenían antecedentes vinculados a maniobras de falsificación.
Modus operandi
La investigación reveló que el grupo utilizaba una camioneta Fiat Fiorino para trasladar a los llamados “pasadores”, encargados de ingresar a comercios y realizar compras con billetes truchos.
Para evitar quedar vinculados directamente con las maniobras, el conductor estacionaba el vehículo a unos cien metros de distancia, mientras los integrantes descendían por puertas laterales o traseras para no llamar la atención.
Las operaciones se realizaban tanto en el Área Metropolitana de Buenos Aires como en distintas localidades del interior bonaerense, precisaron las fuentes.
Según los investigadores, los roles estaban claramente distribuidos. Stochetti organizaba la logística y manejaba la camioneta, mientras que Ríos y Ciccola actuaban como pasadoras. López, Fren y De Rosa cumplían funciones de distribución, apoyo y coordinación.