Comienza el juicio a Martín del Río por el asesinato de sus padres

Martín del Río se encuentra detenido y no recibe visitas. Será juzgado por el homicidio de sus padres, en agosto de 2022.

Martín del Río

Comienza hoy el juicio por jurados populares que tiene como imputado a Martín del Río, el acusado de matar a sus padres José Enrique del Río, de 75 años, y su esposa, María Mercedes Alonso, de 72, en agosto de 2022 en su casa de Vicente López.

Del Río llega al juicio imputado por el delito de doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma y por ser “criminis causae” en función de los artículos 45, y 80 inc. 1, 2 y 7 del C.P.

El debate, que comienza hoy, se extenderá hasta el 13 de diciembre. Serán jornadas doble y con el pedido de todas las partes serán, 50 testigos los que declaren.

Se espera que el acusado comparezca frente al tribunal y el jurado popular en la última fase. Se encuentra detenido en el Complejo Penitenciario 48 de San Martín donde no recibe ninguna visita.

El caso

En un comienzo estuvo detenida la empleada doméstica, al creerse que fue la entregadora, pero días después fue sobreseída y se ordenó la detención del hijo menor del matrimonio.

Martín Del Río cayó tras ser individualizado como el “caminante encapuchado” que se observó en las cámaras de seguridad el día del crimen.

Los fiscales afirmaron que Del Río ingresó a la casa de sus padres por el garaje y llevó a cabo “un plan que previamente había diagramado”.

Los funcionarios judiciales detallaron que el acusado baleó a su padre en “la zona cervical derecha, intercostal izquierda y en el muslo izquierdo”, mientras que enseguida le efectuó un disparo a su madre a una distancia de menos de 50 centímetros.

El móvil del doble crimen

Para los fiscales, el móvil del doble parricidio fue económico y sobre ello, mencionaron una frustrada operación inmobiliaria por la cual las víctimas pensaban que ese mismo día iban a mudarse a un lujoso departamento del edificio Chateau Libertador del barrio porteño de Núñez, que el acusado nunca pudo concretar.

Asimismo, también se estima que las víctimas iban a descubrir los desmanejos financieros que había tenido en los negocios familiares.