Una jornada de verano que transcurría con playas colmadas se transformó en pesadilla esta tarde, cuando una ola gigante impactó repentinamente contra la costa, dejando un saldo de un muerto y al menos 35 heridos. El fenómeno, que los testigos describieron como una “pared de agua” similar a un “mini tsunami”, tuvo su epicentro en Santa Clara del Mar, pero también afectó a balnearios de Mar del Plata.
El hecho ocurrió alrededor de las 16:15, cuando el mar se retiró abruptamente varios metros, generando desconcierto entre los bañistas, para luego regresar con una crecida violenta y repentina. Según testimonios de los turistas presentes en el balneario California Beach, la ola alcanzó una altura estimada de cinco metros, arrastrando sombrillas, reposeras y a las personas que se encontraban en la orilla o dentro del mar.
La noticia fue confirmada por Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires. El funcionario detalló que la víctima fatal es un hombre joven que, al ser empujado por la fuerza del agua, golpeó violentamente contra unas rocas.
Además del fallecido, se reportaron 35 heridos con politraumatismos, golpes y raspaduras. Entre los afectados, una persona debió ser internada tras sufrir un infarto producto del shock y el esfuerzo en el agua.
“La gente se volvía a meter al mar por el calor y tuvimos que volver a sacarlos“, graficó Maximiliano Prenski, uno de los guardavidas que participó del operativo, destacando la confusión que reinó en los momentos posteriores al impacto.
Un fenómeno “imprevisible”
El titular del sindicato de Guardavidas, Nahuel Nardone, explicó que el oleaje fuerte se sintió en gran parte de la costa marplatense, pero la magnitud en Santa Clara fue excepcional. “Repentinamente llegó una ola que alcanzó límites impensados. Fue una especie de ‘mini tsunami’, con un retiro de mar muy importante”, declaró a medios locales.
Desde el punto de vista técnico, los especialistas barajan distintas hipótesis. Si bien meteorólogos y oceanógrafos como Walter Dragani y Fernando Oreiro indicaron que estos fenómenos —a veces denominados “meteotsunamis” u “olas espurias”— no son desconocidos en la región, la magnitud de este evento en particular resulta inusual sin la presencia de una sudestada marcada.
“Fue un evento imprevisible. No tiene causas confirmadas por la ciencia y no significa que vaya a haber una repetición”, buscó tranquilizar García aunque advirtió sobre la naturaleza aleatoria de estas “olas monstruo”.
Personal policial y ambulancias continuaban trabajando en la zona, mientras que las autoridades mantenían el alerta y solicitaban precaución a los turistas ante la posible inestabilidad del mar.