Lanús comenzó la Copa Libertadores con el pie izquierdo tras caer 1-0 ante Mirassol en San Pablo. El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino mostró una floja actuación y fue superado por un rival que, con más actitud que juego, logró marcar la diferencia y sostenerla sin sobresaltos hasta el final.
El conjunto granate llegó al debut con bajas sensibles, pero enfrente tenía a un rival que acumulaba 12 partidos sin victorias. Aun así, el elenco paulista fue superior desde lo actitudinal. Si bien no generó demasiadas situaciones claras, inquietó con un tiro libre de Reinaldo que exigió a Nahuel Losada. Lanús tuvo una leve reacción tras la pausa de hidratación, con mayor orden, aunque sin lograr conexiones ofensivas.
El golpe llegó en el segundo tiempo. A los pocos minutos, tras un córner ejecutado por Reinaldo, apareció João Victor con un cabezazo inatajable que venció la resistencia de Losada, ganándole la posición a Carlos Izquierdoz. Ese tanto terminó por marcar el desarrollo de un partido que Lanús nunca logró revertir.
Pellegrino movió tarde el banco y las variantes no ofrecieron soluciones. El Granate terminó diluyéndose en su propia impotencia y consumó una derrota inesperada en su estreno continental. Ahora, deberá enfocarse en el clásico ante Banfield que lo recibirá en La Fortaleza el próximo lunes desde las 19 y luego recibirá a Always Ready, en busca de recuperación en la Copa Libertadores.