¿Una nueva línea de subte?


Pese a que desde 2001 rige una ley que prevé la construcción de una línea de subterráneos que vincule los barrios porteños de Barracas y Palermo, nunca se produjeron avances hasta este momento en el que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que realizará los estudios de ingeniería necesarios para avanzar con la construcción de la línea F.

El anuncio estuvo a cargo de la firma estatal Subterráneos de Buenos Aires, que detalló los próximos pasos de la futura línea que unirá los barrios de Barracas, Constitución, Recoleta y Palermo.

Según explicaron, en la primera etapa se realizarán estudios de ingeniería con equipos propios con el objetivo de “eficientizar los recursos existentes, adaptar el proyecto a las transformaciones que tuvo la configuración de la Ciudad de Buenos Aires en los últimos 20 años, y adecuarlo al contexto macroeconómico actual”.

El primer tramo para diseñar será entre la terminal Constitución de la línea C y la estación Palermo de la D, que coincide con la zona más densamente poblada, y que tiene una extensión de 5,2 kilómetros, con seis paradas proyectadas.

Según los cálculos oficiales, la licitación original tenía un presupuesto cercano a los cinco millones de dólares, mientras que “al hacerlo con recursos propios, tomando en consideración los costos directos de salarios y equipamiento y los costos indirectos, el presupuesto total estimado ronda los tres millones de dólares”.

La línea F fue aprobada hace más de 20 años, pero su construcción sufrió múltiples demoras y se transformó en una deuda de la gestión porteña, al igual que las líneas G e I, ambas también contempladas en la ley del 2001 y que sólo generaron proyectos con pedido de informes al Ejecutivo por el atraso en la aplicación de la norma.