El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que la meta oficial de llevar la inflación mensual por debajo del 1% quedó proyectada para el segundo semestre de 2026, con una ventana que ahora llega hasta octubre. Después de que la inflación de febrero se ubicara en 2,9%, con una suba acumulada de 5,9% en el primer bimestre y de 33,1% en los últimos doce meses, el funcionario sostuvo que el objetivo sigue en pie, aunque admitió que el momento exacto todavía no puede precisarse.
“Es muy difícil predecir el cuándo en los índices pero no me preocupa porque es una cuestión de tiempo. Si no es agosto, será septiembre u octubre”, afirmó Caputo. La definición marcó un corrimiento en el plazo de esa meta, mientras el presidente Javier Milei mantiene la expectativa de alcanzar valores cercanos a cero hacia agosto. Según el ministro, la trayectoria descendente de los precios se mantiene, aunque el dato de febrero mostró una desaceleración más lenta de la esperada.
“Esperábamos el dato. Sabíamos que venía en ese entorno porque la suba de la carne y las tarifas pegó. Nos preocupa pero sobre todo nos ocupa. La política monetaria sigue apuntando a tener la inflación lo más bajo posible”, señaló. De ese modo, atribuyó el resultado de febrero al impacto de aumentos puntuales y remarcó que la política monetaria seguirá orientada a profundizar la baja del índice.
Caputo defendió los fundamentos del programa económico
En esa línea, el ministro insistió en que la base monetaria está bajo control y que la ausencia de déficit fiscal terminará llevando a una convergencia con niveles internacionales de inflación. “La cantidad de pesos está muy controlada y viene creciendo por debajo de la inflación. Eso al final termina en una inflación más baja”, sostuvo al defender el esquema económico.
Caputo remarcó además que la desaceleración de los precios no depende, según su mirada, de un cambio abrupto sino de la consolidación de las variables macroeconómicas. “La inflación va a terminar convergiendo a los niveles internacionales, más tarde o más temprano”, afirmó, al insistir en que la baja continuará en los próximos meses.
Sobre el desempeño de la economía, rechazó que el país esté atravesando un escenario de estanflación y aseguró que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) alcanzó niveles récord. “El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec está en nivel récord”, dijo. Y agregó: “Eso quiere decir que la situación está mejor, lo que no quiere decir que no haya gente que la esté pasando mal”.
Actividad, morosidad e inversión
El ministro también se refirió al impacto social del proceso económico y reconoció las dificultades que persisten en distintos sectores. “Necesitamos que el país recupere lo más rápido posible porque hay mucha gente que la está pasando mal y somos conscientes de eso”, sostuvo, en medio de la discusión por el nivel de actividad y la evolución del consumo.
En relación con la morosidad familiar, que llegó al 9,3% en diciembre de 2025, Caputo la definió como un efecto residual de las altas tasas del año pasado. “Esto es un coletazo del ataque del año pasado: las tasas subieron fuertemente y algunas personas tiene y tuvo dificultades. Eso se va a ir acomodando”, afirmó al proyectar una normalización a medida que siga bajando la inflación.
En paralelo, destacó que el Argentina Week mostró interés de más de 400 inversores extranjeros y remarcó el apoyo de 12 gobernadores opositores al rumbo económico actual. “Argentina, con este cambio de políticas, ha logrado captar la atención del mundo y es una atracción mundial”, aseguró al defender el clima de inversión que, según el Gobierno, acompaña el programa económico.
Las definiciones políticas de Caputo
En el plano político, Caputo vaticinó que el kirchnerismo terminará convertido en un espacio “residual”, “minoritario” e “intrascendente”. “El kirchnerismo va a terminar siendo un partido residual; se terminó”, afirmó, al trazar una proyección sobre el escenario partidario.
También se refirió a la polémica por el viaje de Manuel Adorni con su esposa y la minimizó. “Es irrelevante ya que no le costó ni un centavo a los argentinos”, sostuvo. Luego defendió al vocero presidencial y lo definió como “una persona extraordinaria, honesta, íntegra, súper trabajador y excelente profesional”.