La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) presentó el Registro de Violencias Represivas en el marco del Genocidio en la provincia de Buenos Aires (REVIGE).
El REVIGE es un registro abierto a la consulta pública y en permanente actualización, que releva y sistematiza a partir de fuentes oficiales las violencias represivas en la provincia de Buenos Aires entre 1974 y 1983.
En ese período, el registro relevó 57.482 violencias, que se desplegaron más allá de su forma más radical: la desaparición de personas. El REVIGE sistematiza, define y describe 21 violencias: 13 tipificadas en el código penal y 8 no tipificadas.
Víctimas
Asimismo, se contabilizan 18.943 víctimas en la Provincia de Buenos Aires, el 78% de ellas sufrió más de una violencia represiva. “En ese despliegue se pudo identificar patrones ya que ciertas acciones de violencia represiva no aparecen de manera aislada”, señala la CPM.
“Un patrón de los más frecuentes es la co-ocurrencia de la privación ilegal de la libertad con tortura y tormentos, y la desaparición forzada. En números, se registraron en PBA 13.999 privaciones ilegales de libertad, 8.959 casos de tortura y 9.929 desapariciones forzadas“, indica.
Cuatro de cada diez personas que sufrieron desaparición forzada permanecen desaparecidas o sus restos fueron identificados años después. “Las FFAA y de seguridad no sólo decidían sobre la vida y la muerte sino también desplegaron estrategias para el ocultamiento de los cuerpos”, agrega.
Juicios
El 59% de las personas desaparecidas hasta la actualidad o hasta la identificación de sus restos no fueron casos en ninguno de los 139 juicios por delitos de lesa humanidad cometidos en la provincia de Buenos Aires y relevados por este registro.
El REVIGE agrega un dato particular: más allá del largo proceso de justicia por delitos de lesa humanidad, sólo fue juzgado el 28% de los delitos registrados.

“Frente a los discursos que relativizan la magnitud de la represión, este registro aporta nuevos datos para comprender la dimensión de la violencia estatal. Y lo hace a partir de fuentes validadas, de información producida por el Estado”, señala.
El REVIGE toma como fuentes las sentencias judiciales y también documentos producidos por las agencias del Estado durante el momento de los hechos, como los documentos de inteligencia y legajos del Servicio Penitenciario Bonaerense, acervos que gestiona la CPM.