La especulación del precio del pan generó alarma entre los centros de panaderos bonaerenses, que denunciaron un lockout patronal por parte de las empresas molineras. La medida, sostienen, busca retener la harina para provocar una suba de precios en medio de la incertidumbre electoral.
“Están especulando con los resultados y con cómo reaccionan los mercados ante una eventual victoria o derrota del Gobierno nacional”, expresó Martín Pinto, titular del Centro de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos de la provincia de Buenos Aires (CIPAN). Desde la Federación Argentina de Industrias del Pan (FAIPA) instaron a sus afiliados a no realizar compras y rechazaron “de manera categórica” lo que consideraron una maniobra especulativa.
Ante los reclamos, algunos molinos comenzaron a dar marcha atrás. “Son dos o tres vivos que tienen el monopolio de la materia prima y quieren dolarizar la mercadería”, señalaron desde el sector. Los panaderos vienen sufriendo una fuerte caída en las ventas, aumentos constantes de insumos y el cierre de miles de locales desde la asunción de Javier Milei.
Según datos de CIPAN, más de 1.700 panaderías cerraron en los últimos 18 meses en todo el país, lo que representó la pérdida de entre 10.000 y 15.000 empleos. El temor del sector es que la especulación del precio del pan se intensifique después de las elecciones, profundizando la crisis.