Despidieron a Narela Barreto, la joven de Lomas de Zamora fallecida en Los Ángeles


Tras un mes de incertidumbre y una enorme movilización solidaria en la zona sur, los restos de Narela Barreto regresaron al país. La joven de 27 años, que había sido encontrada sin vida en Estados Unidos a fines de enero, fue despedida este viernes por sus familiares y amigos en una jornada marcada por la emoción y el pedido de justicia.

El velatorio se realizó en Remedios de Escalada, partido de Lanús, donde sus seres queridos se acercaron a darle la despedida, para luego trasladar sus restos al Cementerio Municipal de Lomas de Zamora, donde finalmente descansará.

Narela era vecina de Banfield, en el partido de Lomas de Zamora, y se encontraba en Los Ángeles desde junio de 2024. Su muerte, ocurrida en circunstancias que aún se investigan, conmovió profundamente a la comunidad local, que no dudó en colaborar cuando la familia pidió ayuda para afrontar los altísimos costos del traslado.

Gracias a una colecta que superó los 30 millones de pesos, la familia pudo cubrir los 9.000 dólares que costó la repatriación y los gastos legales en el exterior. Su padre viajó personalmente a Estados Unidos para agilizar los trámites y seguir de cerca la investigación.

En las redes sociales, el dolor se hizo sentir con fuerza. Santiago, hermano de Narela, compartió una sentida carta en Instagram que refleja el vacío que deja la joven: “No estoy preparado para despedirte, no puedo, me niego a que esta sea la última vez. Perdí a mi mejor amiga, a la única persona que me entendía más allá de todo. Ayudame a soportar tanto dolor”.

El estado de la investigación

Narela fue encontrada el 29 de enero en la vía pública, a pocas cuadras de su departamento en Los Ángeles, luego de estar una semana desaparecida. Según los investigadores, la muerte habría ocurrido el mismo día de su desaparición.

Hasta el momento, los datos de la autopsia arrojaron dos precisiones importantes. Por un lado, el informe preliminar indicó que el cuerpo no presentaba heridas superficiales, golpes ni signos de abuso, mientras que, por el otro, la familia aguarda ahora los resultados de los exámenes toxicológicos para determinar fehacientemente la causa del deceso.

“Ahora me voy a dedicar de lleno a saber qué fue lo que pasó“, sentenció su padre, quien continúa en contacto con los investigadores estadounidenses para esclarecer el trágico final de la joven banfileña.