Denuncian que alumnos de un colegio de Lomas de Zamora vendían imágenes de sus compañeras desnudas creadas con inteligencia artificial


Un grupo de alumnos del Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, fue denunciado por utilizar herramientas de inteligencia artificial para crear imágenes falsas de sus compañeras desnudas y distribuirlas a través de plataformas digitales, incluidos sitios de contenido pornográfico. El caso, que afectaría a unas 50 adolescentes de tercero y cuarto año, provocó una protesta frente a la institución educativa y derivó en una investigación judicial.

Según trascendió, los estudiantes involucrados habrían tomado fotografías que las adolescentes publicaban en sus redes sociales y las manipularon digitalmente para simular desnudos. El material se organizó en una suerte de catálogo que incluía los nombres de las víctimas, las imágenes originales y sus versiones adulteradas. También se denunció que algunas de esas fotografías habrían sido comercializadas.

La situación salió a la luz cuando varias de las estudiantes afectadas comenzaron a compartir lo ocurrido con sus familias. Aunque algunas ya conocían la existencia de las imágenes, el temor y la vergüenza demoraron las denuncias.

Una madre de una de las adolescentes, explicó que su hija recién se animó a contarle lo sucedido el viernes, pese a que las chicas habían tomado conocimiento de la circulación del material el día anterior.

“Las chicas se enteraron el jueves y tenían mucha vergüenza de contarnos lo que había pasado”, relató la mujer, quien advirtió sobre el grado de realismo de las fotografías adulteradas: “Son imágenes tan bien hechas que parecen reales”.

Protesta frente al colegio y cuestionamientos a las autoridades

La difusión del caso provocó una movilización de estudiantes y familiares frente al Colegio Modelo Lomas. Durante el horario de ingreso, un grupo de alumnos decidió no entrar a clases para reclamar explicaciones y medidas concretas de las autoridades educativas.

Además de exigir que se esclarezca quiénes participaron en la creación y distribución del material, las familias buscan determinar el alcance de su circulación y establecer si las fotografías llegaron a otras plataformas o fueron compartidas fuera del ámbito escolar.

Durante la protesta también surgieron cuestionamientos a la actuación inicial de las autoridades del establecimiento. Algunos estudiantes aseguraron que habían advertido previamente sobre lo que estaba sucediendo y denunciaron que desde la institución les habrían pedido que no hablaran del tema.

En medio de la controversia, trascendió que el colegio resolvió no renovar la matrícula de los alumnos señalados como involucrados en el episodio.

La causa quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar las responsabilidades individuales y establecer cómo se produjeron, difundieron y eventualmente comercializaron las imágenes.

El episodio volvió a poner en discusión los riesgos de la utilización de inteligencia artificial para generar imágenes íntimas falsas sin consentimiento, una práctica que puede provocar graves consecuencias para las víctimas, especialmente cuando se trata de menores de edad.