Micaela Victoria Torales, la madre de Ainhoa, la beba de 11 meses asesinada de un disparo a fines de agosto en Villa Caraza, partido de Lanús, rompió el silencio y apuntó contra el padre de la niña, quien permanece prófugo. Denunció que el hombre la sometía a un contexto de violencia de género y que acopiaba armas de fuego en la vivienda a cambio de estupefacientes.
La mujer, que también resultó gravemente herida durante el episodio y pasó semanas internada, aclaró la mecánica del hecho. Descartó la versión inicial que indicaba una pelea previa y explicó que el tiro se escapó cuando su expareja y su cuñado manipulaban una pistola.
Sobre las condiciones en las que vivía, detalló que el padre de la menor no le permitía salir de la habitación y que el domicilio era escenario frecuente de agresiones armadas por conflictos de terceros. Aseguró que logró sobrevivir y salir de esa situación de encierro gracias a la intervención de su propia madre.
Ante la circulación de información que consideró falsa, Torales desmintió que el padre de su hija se encuentre detenido y reiteró su reclamo a las autoridades. Exigió la pronta captura y el encarcelamiento de los dos hombres involucrados en el homicidio.