Un compendio de buenas prácticas y consejos para mujeres e integrantes de la diversidad sexual

El documento, elaborado por el colectivo Mujeres Que No Fueron Tapa, surge como respuesta a las recurrentes denuncias de abuso en consultorios.

A partir de las recurrentes noticias sobre mujeres que fueron abusadas en sus consultas o intervenciones médicas, el colectivo Mujeres que No Fueron Tapa (MQNFT) elaboró un documento colaborativo que compendia tanto las buenas prácticas que deben regir el ejercicio de diferentes especialidades como recomendaciones y consejos para las pacientes.

El escrito, que fue elaborado con la participación de 21 profesionales de la salud de diferentes servicios, se empezó a gestar a partir de la constatación del tenor de esta problemática que revelaron los centenares de historias contadas por mujeres y personas gestantes en las redes sociales de MQNFT

“A partir de la noticia de la violación sufrida por mujeres luego de ser intervenidas quirúgicamente en un centro de salud de Ciudad de Buenos Aires (en junio pasado), decidimos abrir nuestro espacio para escuchar las historias que tenemos en situación de consulta y tratamiento en el sistema médico”, dice el texto elaborado por el blog y proyecto educativo que coordina Lala Pasquinelli. “Lo que sucedió fue bastante predecible, nos encontramos con violencia y más violencia. Abusos, acosos, humillación, violaciones, maltrato, abusos de poder. Todo lo imaginable e inimaginable”, contaron.

El documento está dirigido a las consultantes mujeres y a integrantes de la diversidad sexual.

“Muchas de estas violencias pueden evitarse con información, conociendo lo que el médico puede o no hacer, tomando recaudos. ¿Es injusto que tengamos que tomar estos recaudos nosotras? Sí, sin dudas lo es. Pero así están las cosas hoy y necesitamos cuidarnos nosotras y entre nosotras, mientras intentamos que todo esto cambie”, argumentan en el texto.

La información contenida en sus 36 páginas, está dividida en 11 capítulos: Recomendaciones medicina general, de radiología, de psiquiatría, de prácticas odontológicas, en situación de internación, en prácticas que involucren enfermería, en consulta con nutricionistas, en prácticas ginecológicas, en consultas pediátricas y en sesiones de osteopatía.

En el caso de medicina general, por ejemplo, el documento recuerda que “cualquier persona que ingresa a un centro asistencial de salud tiene derecho a ser atendida de una manera respetuosa y amable” lo que incluye la “confidencialidad de la consulta”, la posibilidad de “cuestionar, aceptar o rechazar la opinión del profesional, así como las indicaciones y medicalización”, información sobre los efectos colaterales, recibir atención de calidad que dure mínimamente 10 minutos, ser tratades con el nombre acorde a la identidad autopercibida, entre otros derechos.

“Podemos exigir, ya sea en una guardia o en consultorio con turno previo, ser atendidas por una profesional mujer. En el caso que no haya, podemos pedir la presencia de unx tercerx presenciando la consulta”, dijeron. El documento recomienda, además “elegir prendas que no requieran dejarnos desnuda para ser examinadas”, asegurarse de no llevar nada de metal en la ropa en el caso de concurrir a realizarse un estudio por imágenes “así no hay necesidad de quitarse la ropa”.

En cuanto a “los límites para el examen de cada parte del cuerpo” el documento explica que la auscultación con estetoscopio puede hacerse “sin necesidad de desnudar a la persona en el torso superior, mucho menos sin corpiño”, lo mismo que un examen del sistema digestivo o un electrocardiograma.

En el caso de infecciones urinarias o vaginosis “no hay necesidad de hacer abrir de piernas a las pacientes” porque “con el interrogatorio, laboratorio y algunos síntomas que surgen en el control clínico, es suficiente”. “En caso de colocación de inyecciones, no es necesario bajarle todo el pantalón a la paciente, mucho menos pedirles que se saquen la bombacha”, dijeron.

Además, “no hay muchas prácticas que justifiquen que el médico esté por detrás de la paciente parada” y, en todo caso, ella “puede estar sentada y el profesional atrás parado”.

“La información nos empodera, necesitamos que estas recomendaciones y esta información lleguen a la mayor cantidad de mujeres y disidencias posible, para que podamos cuidarnos y cuidar a otras”, concluyeron.

Buenas Practicas en Las Consultas Médicas by Info Región on Scribd