La economía del cuidado: El costo oculto de ser mujer


Se puede definir como tareas de cuidado a todas las actividades que son indispensables para satisfacer las necesidades básicas de las personas entre las que figuran el autocuidado, las tareas domésticas y el cuidado de otras personas como niños, niñas, adolescentes, personas mayores o que presenten alguna discapacidad.

Estas tares vitales aún permanecen dentro de la división del trabajo en el marco de lo femenino, y al estar naturalizadas no se las reconoce ni remunera al relacionarse con el amor lo que implica que debe hacerse desinteresadamente.

Según el informe de Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género, las tareas de cuidado representan “un 15,9 por ciento del producto interno bruto”, un aporte que mayor al de la industria y al del comercio que no llegan al 14 por ciento.

El informe revela que en Argentina el conjunto de las mujeres dedican más de 96 millones de horas diarias sin remuneración a estas tareas cuyo costo es la reducción de tiempo para dedicar a otras actividades como la formación o el trabajo remunerado.

En cantidad de horas estas tareas representan un promedio de 6.4 horas al día, es decir, otra jornada laboral. Un cálculo complejo porque muchas veces se cuida aún cuando no se lo haga en ese momento.

Sin embargo, y aún en la imposibilidad de calcular el tiempo de carga mental o las horas de tareas complementarias al cuidado, la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía de la Nación creó una calculadora online para estas tareas domésticas que permite poner en valor y mensurar su impacto.

El objetivo de esta iniciativa es generar conciencia sobre el esfuerzo en tiempo y dinero que significa este trabajo, en particular para las mujeres o quienes asumen esos roles.