El sector de la construcción en Argentina enfrentó uno de sus años más críticos en 2024, con una caída del 27,4% anual, según datos oficiales. Este desplome coincide con la suspensión de la obra pública impulsada por el gobierno de Javier Milei desde su asunción, así como con la recesión económica que se profundizó en el primer semestre del año pasado, tras la fuerte devaluación del peso en diciembre de 2023.
El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), mostró una baja del 10,2% en diciembre de 2024 en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el índice de la serie desestacionalizada registró un aumento del 3,1% respecto a noviembre, marcando su segunda suba consecutiva. Por su parte, el índice serie tendencia-ciclo mostró una variación positiva del 2,9%, acelerándose respecto al mes anterior.
El impacto en el empleo y los costos
La caída en la actividad constructiva tuvo un impacto directo en el empleo. Los puestos de trabajo en el sector registraron una disminución del 13% en noviembre de 2024 en comparación con el mismo mes del año anterior. En el acumulado de los primeros 11 meses del año, la baja fue del 17,2%. Esta destrucción de empleos se explica, en gran medida, por la suspensión de la obra pública, que afectó directamente a los trabajadores registrados.
Además, la construcción se encareció significativamente en dólares debido a la apreciación cambiaria, que elevó el costo de los materiales importados. Este fenómeno colocó a los precios del sector en su nivel más alto desde 2008, dificultando aún más la reactivación de la actividad.
Evolución de la construcción en la última década
En la última década, el sector de la construcción en Argentina ha experimentado altibajos significativos. Tras un período de crecimiento impulsado por la inversión en infraestructura y vivienda durante la década anterior, el sector comenzó a mostrar signos de desaceleración a partir de 2018, agravados por la crisis económica y la pandemia de COVID-19. La falta de créditos hipotecarios, la inflación y la incertidumbre política han sido factores recurrentes que han limitado el desarrollo del sector.
En 2024, la combinación de la suspensión de la obra pública, la recesión económica y el encarecimiento de los materiales en dólares marcó un punto crítico en la evolución del sector. Aunque los últimos datos del ISAC muestran una leve recuperación en los últimos meses del año, el panorama general sigue siendo desafiante para la industria de la construcción en Argentina.