Las distribuidoras de gas suspendieron el suministro a industrias y estaciones de servicio con contratos interrumpibles debido a la alta demanda domiciliaria provocada por las bajas temperaturas. El corte de gas, que ya comenzó a aplicarse en distintas regiones, busca garantizar el abastecimiento en los hogares frente a un consumo que superó las previsiones para esta época del año.
Desde el sector confirmaron que la medida afecta exclusivamente a los usuarios con contratos interrumpibles, un esquema previsto justamente para situaciones de emergencia energética. Las fuentes indicaron que el sistema prioriza el consumo residencial, especialmente en jornadas donde el frío se intensifica y obliga a reforzar la distribución.
El descenso de las temperaturas por debajo de los niveles habituales para fines de abril generó un fuerte incremento en la demanda. En este contexto, las empresas distribuidoras se vieron obligadas a aplicar restricciones para evitar inconvenientes mayores en el suministro domiciliario, que es considerado prioritario dentro del esquema energético nacional.
La falta de infraestructura vuelve a quedar en el centro del debate. A pesar de que Argentina proyecta aumentar sus exportaciones de gas, aún no cuenta con la red necesaria para responder a los picos de consumo interno. La semana pasada, el Gobierno nacional tuvo que retroceder en su intención de licitar la compra de 25 barcos regasificadores, una medida que buscaba reforzar el abastecimiento de cara al invierno.