Los efectos de un fenómeno de “El Niño” se potenciarán en nuestro país durante la primavera. Se esperan más lluvias que las habituales para la mayor parte del país, particularmente, sobre el Litoral, lo que aumenta el riesgo de crecidas de los ríos e inundaciones.
La previsión es que se convierta en el fenómeno más potente registrado en las últimas cuatro décadas y se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) emitió un comunicado en el que sostiene que “El Niño está firmemente establecido y se intensificará en un evento muy fuerte en los próximos meses”.
De acuerdo con el comunicado de la OMM, el Niño actual será extremadamente fuerte, alcanzará su punto máximo hacia finales de este año y es posible que se convierta en el fenómeno más potente jamás registrado en las cuatro décadas que lleva el monitoreo de la organización.
Además, su influencia no finalizará con el año 2026 sino que se extenderá por lo menos hasta febrero de 2027.
Pronóstico trimestral
El pronóstico climático trimestral prevé para los meses de septiembre, octubre y noviembre probabilidades muy altas de lluvias superiores a las normales sobre el norte del Litoral y oeste de Cuyo, y también para La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y noreste de Patagonia.
A su vez, se anticipan precipitaciones entre normales y superiores a las habituales hacia el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y noroeste de Patagonia.
Normales sobre el centro-oeste de Formosa y Chaco, este de Salta y Santiago del Estero, mientras que se espera que sean inferiores a las normales sobre la región del NOA y sudoeste de Patagonia.
La región que abarca las provincias de Misiones, Corrientes, este de Formosa, Chaco y Santa Fe, junto con el sur de Brasil, y norte de Uruguay es la zona que se anticipa como el epicentro de las precipitaciones, pero las consecuencias de las lluvias abundantes pueden extenderse hacia el sur y afectar a la Provincia de Buenos Aires donde, por su geografía, las aguas escurren lentamente.
Frente a esta situación, el Servicio Meteorológico Nacional elaboró un trabajo estadístico que indica que, de las diez primaveras más lluviosas, cinco ocurrieron bajo los efectos de El Niño. En tanto que cuatro de las diez primaveras más frías se dieron bajo este fenómeno.
El informe también señala que desde 1981 se registraron 15 eventos Niño durante la primavera, 5 de los cuales fueron fuertes. El último ocurrió en 2015.