La reforma de la Ley de Glaciares comenzó a tratarse este miércoles en la Cámara de Diputados bajo la conducción de los presidentes de las comisiones de Recursos Naturales, José Peluc, y de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz. Desde el inicio, la jornada estuvo marcada por un clima tenso en el Anexo C, con gritos de “fuera la minería” por parte de asistentes y constantes interrupciones a los expositores que defendían la actividad minera. La iniciativa propone redefinir las áreas protegidas para permitir la exploración y explotación en zonas periglaciares.
Durante la audiencia también se registraron cruces entre legisladores, como el enfrentamiento entre Sebastián Pareja y Mario “Paco” Manrique por la organización del debate y las restricciones en la lista de oradores. En ese contexto, Mayoraz defendió el mecanismo de participación al sostener que responde al Acuerdo de Escazú e incluye modalidades presencial, virtual y escrita. Además, aseguró que las impugnaciones presentadas fueron rechazadas por la Justicia y que todas las ponencias serán incorporadas al expediente.
En las exposiciones, se reflejaron posturas contrapuestas. Marcelo Arteaga, de Chubut, denunció la contaminación y la crisis hídrica en su provincia, mientras que la secretaria de Ambiente de La Pampa, Vanina Basso, advirtió que los glaciares son reservas estratégicas en retroceso. También rechazaron la iniciativa Marta Maffei y Adolfo Pérez Esquivel, quien afirmó que “el agua no es una mercancía, es un derecho humano”. En contraposición, el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, defendió la minería como clave para el desarrollo económico y aseguró que su impacto en el uso del agua es mínimo.