El presidente Javier Milei espera que la inflación de agosto le otorgue este jueves una bocanada de oxígeno a su plan económico, luego de la difusión de una serie de malos indicadores. Las estimaciones de consultoras privadas anticipan que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) retomaría el sendero bajista y se ubicaría por debajo del registro de julio.
Una señal positiva para el Gobierno llegó este miércoles desde la Ciudad de Buenos Aires, donde la inflación de agosto fue del 1,7%, lo que representó una marcada desaceleración frente al 2,9% registrado en julio. Si bien la medición porteña tiene características propias porque otorga un mayor peso a la evolución de los servicios, el dato es seguido de cerca por su tendencia y como referencia para la proyección nacional.
Las consultoras privadas relevadas anticiparon un rango de inflación de entre 1,4% y 1,9%. Fundación Libertad y Progreso estimó 1,4%; EcoGo, 1,5%; C&T y Orlando J. Ferreres, 1,6%; Analytica, 1,7%; Abeceb y LCG, 1,8%; mientras que Equilibra e Invecq proyectaron 1,9%. Por su parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que reúne a casi 40 analistas, arrojó un promedio de 1,7%.
El resultado que publique el INDEC será importante para el Gobierno, ya que se convertiría en uno de los pocos indicadores favorables de las últimas semanas, aunque todavía estará lejos de la promesa de Milei de que la inflación comenzaría con “cero”. Además, el dato de agosto será utilizado para definir los aumentos de jubilaciones, pensiones y otras actualizaciones de ayudas sociales que se aplicarán durante octubre.