La histórica dirigente política de izquierda Patricia Walsh falleció hoy a los 74 años tras una larga enfermedad.
Walsh fue diputada nacional (2001-2005), legisladora porteña (2007-2010) y dos veces candidata a presidenta de la Nación. Trabajó como periodista, siguiendo el legado de su padre, Rodolfo Walsh, autor de Operación Masacre y desaparecido durante la última dictadura militar al igual que dos de sus hermanas.
Fue una militante por los derechos humanos y una de las impulsoras de los juicios por los crímenes cometidos durante la dictadura militar.
De origen peronista, fue candidata a presidenta por Izquierda Unida en 1999. Asumió luego como diputada nacional e impulsó las nulidades de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, sancionadas finalmente en 2003. Actualmente, era querellante en el juicio por la Masacre de la Calle Corro donde una de las víctimas era su hermana María Victoria.
Como diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires, integró las comisiones de Educación, Derechos Humanos y Libertad de Expresión. Entre los proyectos que presentó se destacaron: Nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y la Convocatoria a Elecciones para una Convención Constituyente Libre y Soberana.
En las elecciones porteñas de 2007, obtuvo cerca del 4 por ciento de los votos que la catapultaron a una banca como legisladora. Fue su último cargo público.
Walsh inició su militancia política como estudiante de la Universidad Nacional de La Plata, de donde se recibió como psicóloga social. Activista y militante, se sumó en 1972 a la izquierda peronista.
Trabajó como periodista y fue delegada gremial del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Fue despedida por la última dictadura militar en 1976, pero fue reincorporada en 1984, tras el regreso de la democracia.
En 1984 denunció ante la Conadep la desaparición de su padre, el escritor y autor de Operación Masacre, la primera novela de no ficción periodística que reveló el asesinato de prisioneros el 9 de junio de 1956, conocidos como los fusilamientos de José León Suárez, cometidos durante la dictadura que se autodenominó Revolución Libertadora.
Patricia Walsh fue, además, una de las denunciantes en la causa por las muertes y torturas en la ESMA y formaba parte de la agrupación HIJOS (Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio). Como querellante de la causa ESMA, hizo en 2025 una presentación judicial en conjunto con Myriam Bregman exigiendo la preservación de los archivos de la Armada ante la posibilidad de “depurar” y “triturar” papeles por una mudanza que planificaba la gestión de Javier Milei. “Esa documentación es imprescindible para la búsqueda de verdad y justicia”, señaló en ese momento.
Siempre ligada a la izquierda, sus últimos movimientos políticos la acercaron a proyectos alternativos, como lo fue Proyecto Sur, de Pino Solanas, o Camino Popular, de Claudio Lozano.
Con mensajes de afecto, la despidieron hoy, entre otros, Bregman, Juan Carlos Giordano y Rubén Sobrero, entre otros dirigentes.