Aníbal Fernández aseguró que las estadísticas indican que la tasa de homicidios en Argentina no es alta


El ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, aseguró esta mañana que “la inseguridad es una enfermedad endémica” que “sucede en todos los lugares del mundo”. Las declaraciones las realizó respecto del homicidio del kiosquero en Ramos Mejía y los incidentes producidos por las protestas de los vecinos.

“Si miramos estadísticas son otras cosas, pero cuando pasan estas cosas no son nada”, señaló el funcionario respecto de los indicadores delictivos en la Argentina, que están entre los más bajos de América Latina.

Según el Ministro, “en Argentina el homicidio doloso no debe superar el 6,5% o el 7%, en la ciudad de Buenos Aires, está entre el 4% y el 4,5%, mientras que Miami tiene 15%, San Pablo 24%, Washington tiene 30%″.

Sin embargo admitió la gravedad del cada caso en particular: “Estamos hablando de una vida humana truncada por nada; no se pueden explicar muchas cosas cuando estamos trabajando en algo tan delicado y cuidadoso, y sin solución”.

En cuanto a la responsabilidad y a las acciones que puede llevar adelante el Gobierno nacional, indicó que “hay 6000 efectivos de las fuerzas federales en el conurbano” aportando a la seguridad, que es, en principio, una responsabilidad de los estados provinciales.

Respecto de los incidentes provocados durante la protesta vecinal de anoche frente a la comisaría de Ramos Mejía, Fernández criticó el accionar policial. “Nunca voy a estar del lado de la represión, estuve cuatro años en la fuerza y me fui sin un herido, sin un muerto”, indicó.

“No tenemos mano dura ni mano blanda, no le vamos a pegar a la gente ni tirarle escopetazos”, insistió, y cerró indicando que no observa la realidad en términos electorales y “si hay una manifestación tienen todo el derecho del mundo de manifestar su dolor y su queja”.