La empresa Cervecería y Maltería Quilmes anunció un fuerte recorte en su planta de Zárate y pasará de 260 a 80 trabajadores mediante un programa de retiros voluntarios. La medida se da en medio de una caída del consumo y un fuerte incremento de importaciones.
Los despidos en Quilmes impactarán de lleno en la planta operativa de Zárate, donde la compañía reducirá su nómina de 260 empleados a apenas 80 y dejará activo solo uno de los tres turnos de producción. La decisión fue acordada con la comisión interna ante un escenario de caída del 45% en las ventas respecto de 2025, según argumentaron los representantes gremiales.
Desde el sector sindical señalaron que la negociación se dio frente a la posibilidad concreta de un freno total en la producción y el eventual cierre de la planta. “La idea es seguir manteniendo el envasado de cerveza con una dotación más acotada”, explicó Horacio Romero, referente gremial del establecimiento, quien sostuvo que la prioridad fue preservar la continuidad operativa, aunque con menos personal.
El contexto industrial también exhibe cifras preocupantes. De acuerdo con un informe del Centro de Investigación en Negocios y Exportación (Cien), elaborado sobre estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos, las importaciones de cerveza crecieron 293% en el primer trimestre de 2025. La apertura de importaciones y la retracción del consumo interno aparecen como factores centrales en la crisis que atraviesa el sector.
La situación de Quilmes se suma a otros conflictos recientes en la industria. La empresa Fate cerró su planta en San Fernando y despidió a casi 1000 empleados, mientras que Galeno A.R.T anunció la desvinculación de 470 trabajadores tras la revocación de su autorización para operar. En este escenario, el inicio de 2026 profundiza la crisis industrial y enciende señales de alerta sobre el empleo en distintos rubros productivos del país.