El fotógrafo Pablo Grillo recibió el alta médica definitiva tras permanecer un año internado por las graves heridas sufridas el 12 de marzo de 2025, cuando fue impactado en la cabeza por un cartucho de gas lacrimógeno disparado por Gendarmería Nacional durante una marcha de jubilados frente al Congreso. “Hoy estoy bien”, afirmó en una entrevista con C5N, donde reflexionó sobre lo ocurrido y su proceso de recuperación.
El joven, que trabaja como documentalista, recordó que aquel día ya se percibía un clima de tensión. “Yo seguía las marchas de jubilados y ya se veía venir”, señaló. Según su relato, al acercarse con su cámara para registrar los hechos, fue reprimido por efectivos que respondían a un operativo de seguridad. “Había una orden de reprimir. Vi cómo cargaban, cómo apuntaban. Uno busca documentar”, sostuvo.
Grillo relató además el dramático momento posterior al disparo que lo dejó gravemente herido. “Vi la foto una vez. Vi cuando salió un tiro en la cabeza. Me acuerdo cuando me subieron a la ambulancia”, expresó, conmovido. El impacto le provocó un largo proceso de rehabilitación que lo mantuvo internado durante meses hasta su reciente recuperación.
En relación a su agresor, el cabo Héctor Jesús Guerrero, el fotógrafo aseguró que no guarda rencor, aunque exigió avances judiciales. “Le acepto las disculpas, pero que avance la Justicia”, remarcó. También cuestionó al Gobierno nacional por el manejo del caso y denunció que “mienten descaradamente” en la causa vinculada a la represión.