Lanús debutará este miércoles frente a Mirassol, de Brasil, por el Grupo G de la Copa Libertadores, en lo que será su séptima participación en el máximo certamen continental. El Granate comenzará su camino en el estadio Municipal José María de Campos Maia, en San Pablo, con el objetivo de dar el primer paso hacia la final que se disputará en Montevideo.
En todos los torneos internacionales que ha jugado desde 1994 hasta la actualidad (Copa Conmebol, Libertadores, Sudamericana y Recopa), Lanús enfrentó en 35 oportunidades a equipos brasileños. En ese historial aparecen rivales de peso como Atlético Mineiro, Chapecoense, Corinthians, Cruzeiro, Cuiabá, Flamengo, Fluminense y Gremio, marcando una relación frecuente con el fútbol del país vecino.
En la Copa Libertadores, el antecedente frente a equipos brasileños no es favorable. De hecho, el Granate solo consiguió una victoria en este certamen ante rivales de Brasil. Su primer cruce se dio en la edición 2012, cuando cerró la fase de grupos ante Flamengo en Río de Janeiro con una derrota por 3-0, con goles de Wellinton Da Silva, Deivid y Luiz Antonio Moraes.
Como referencia positiva, Lanús buscará apoyarse en lo realizado en la Copa Libertadores 2017, cuando alcanzó la final del torneo. En aquella edición, el equipo dirigido por Jorge Almirón tuvo un debut exitoso: venció 1-0 a Nacional de Uruguay en condición de local, con gol de José Sand, iniciando así una campaña histórica que lo llevó hasta la definición del certamen continental.