A 11 años del primer Ni Una Menos, La Casa del Encuentro difundió un nuevo relevamiento del Observatorio de Femicidios Adriana Marisel Zambrano, que da cuenta de 3.424 víctimas fatales de violencia de género desde el 3 de junio de 2015 hasta el 3 de junio de 2026.
De acuerdo con el informe, en ese período se registraron 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, lo que equivale a una víctima cada 30 horas. Además, 3.840 hijas e hijos quedaron sin madre, a razón de una niña, niño o adolescente cada 25 horas.
Desde la organización señalaron que los datos confirman una situación de riesgo permanente para mujeres, niñas, niños y diversidades. En ese sentido, advirtieron sobre “la negación del género como categoría de análisis”, el incumplimiento de leyes y tratados internacionales, la desfinanciación y eliminación de programas de prevención y protección, y la falta de acceso a la justicia para las víctimas.
En vísperas de un nuevo 3 de junio, el femicidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, volvió a poner en debate la actuación estatal frente a las denuncias por desaparición y violencia de género. Según denunció su familia, la madre intentó realizar la denuncia pocas horas después de la desaparición, pero la policía no la tomó de inmediato y le indicó que debía esperar.
La Casa del Encuentro recordó que, de acuerdo con el Ministerio de Seguridad de la Nación, la toma de denuncias por personas desaparecidas o extraviadas debe regirse por los principios de inmediatez, suficiencia y judicialización. Para la organización, en este caso esos criterios no se cumplieron, lo que demoró la activación del Alerta Sofía y la protección de la escena primaria.

El informe también cuestiona las diferencias entre los registros elaborados por organizaciones de la sociedad civil y los datos oficiales de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Desde La Casa del Encuentro explicaron que la Corte contabiliza causas judiciales iniciadas durante cada año, por lo que quedan fuera aquellos casos que no fueron investigados judicialmente o que no fueron tipificados como femicidios.
La organización también señaló que el registro judicial no incluye todos los femicidios relevados en contextos como el narcotráfico y que, en determinadas causas, la ausencia de una calificación adecuada puede impedir que el caso sea incorporado como femicidio. Por ese motivo, sostienen que muchas muertes relevadas por el Observatorio no aparecen reflejadas en las estadísticas oficiales.
Entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026, La Casa del Encuentro registró 104 víctimas fatales: 90 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 9 femicidios vinculados de varones adultos y niños. En el mismo período, contabilizó 233 tentativas de femicidio.
La organización recordó que uno de los reclamos centrales del primer Ni Una Menos fue la necesidad de contar con estadísticas oficiales sobre femicidios y violencias de género. Más de una década después, insistió en que las cifras siguen siendo “altísimas” y reclamó la implementación de un Plan de Acción para la Prevención y Erradicación de las Violencias, tal como establece la Ley Nacional 26.485.
“Las leyes se hicieron para cumplirlas”, remarcaron desde La Casa del Encuentro, al exigir un trabajo articulado, multidisciplinario y federal, con organismos, programas y políticas públicas destinados a prevenir la violencia por razones de género y proteger a quienes se encuentran en situación de riesgo.
La organización concluyó que “el silencio es complicidad”, y ratificó su compromiso de seguir reclamando y trabajando por las mujeres, las niñas y niños, las diversidades, las personas migrantes, las personas con discapacidad y las integrantes de pueblos originarios.