El consumo privado volvió a mostrar señales de deterioro en abril, aunque con una desaceleración en la velocidad de la caída. Según el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el indicador retrocedió un 0,6% interanual y cerró el primer cuatrimestre con una baja acumulada del 1,5%, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo, la menor actividad comercial y la persistente cautela de los consumidores.
De acuerdo al informe, en la medición desestacionalizada el índice mostró estabilidad frente a marzo y logró regresar a niveles similares a los de octubre de 2025, luego de varios meses consecutivos de retroceso. Sin embargo, los principales indicadores asociados al consumo continúan reflejando dificultades: la recaudación del IVA en términos reales anotó su sexta caída consecutiva con una baja del 1,3% interanual en abril.
El relevamiento también expuso diferencias entre sectores. Mientras las compras con tarjeta de crédito crecieron apenas un 1,3%, muy lejos del 12% registrado en enero, el consumo de carne vacuna acumuló nueve meses seguidos de caída tras retroceder un 7,6% interanual en marzo. En contraste, el patentamiento de motos mostró una recuperación del 52,1% interanual, aunque el de autos cayó un 14,6% durante abril.
En servicios, el consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró en marzo su primera caída del año, con un retroceso del 6% interanual. Por el contrario, rubros semidurables como indumentaria y calzado en centros comerciales habían mostrado una leve mejora del 3% interanual en febrero, uno de los pocos indicadores que reflejaron un repunte parcial del gasto.