¿Cómo operaba la organización que reclutaba personas para combatir en Ucrania?

El fin de semana fue detenida en Tigre una mujer, acusada de reclutar personas para combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia.

Tras un pedido realizado por la Fiscalía Federal N°1 de Lomas de Zamora, en forma conjunta con la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) y el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora, se dispuso el allanamiento y la detención de la mujer investigada por formar parte de una organización que “reclutaba” personas para enviarlos a combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia.

Dentro de la causa se investiga la captación y traslado de civiles (entre los que se identificaron a exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad) mediante la utilización de redes sociales, en las cuales ofrecían incorporarse al ejército ucraniano durante un período aproximado de seis meses a tres años, a cambio de un salario cercano a los 3000 dólares.

Las supuestas condiciones contractuales no podían ser reveladas por razones de seguridad, por lo que les brindaban un contrato redactado en idioma ucraniano que contenía las actividades ajenas al ámbito militar que desarrollarían en el país extranjero.

Además, según la pesquisa, les impartían instrucciones a los ciudadanos acerca de la versión que debían brindar en el aeropuerto a personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria o de la compañía aérea ante el eventual caso de ser consultados sobre el motivo del viaje y los forzaban a decir que iban a trabajar en el área de construcción.

En el operativo que llevó adelante durante el fin de semana la Policía Federal Argentina (PFA) en la localidad de Tigre, en la provincia de Buenos Aires, y donde se detuvo a la mujer, no se pudo encontrar a la pareja de la imputada, que también está acusado: salió del país hacia Brasil pocos días antes del allanamiento.

Reclutamiento

La investigación comenzó en marzo de este año, luego de que integrantes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectaran inconsistencias en los relatos de cuatro hombres que estaban en la zona de preembarque del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y se dirigían a Ucrania.

Según señalaron desde la PSA, ninguno de los involucrados sabía quién les había comprado los pasajes, quién los recibiría en Europa ni tampoco podían explicar cuáles eran las tareas que iban a desempeñar. Tampoco tenían pasajes de regreso ni dinero suficiente para afrontar la estadía.

Con el avance de la investigación, se pudo reconstruir que los cuatro habían sido reclutados a través de plataformas web para “luchar” en el conflicto armado que atraviesa Ucrania por un salario cercano a los 3000 dólares, aunque nunca llegaron a firmar el contrato que lo estipulara.

Tras la realización de una serie de medidas, que incluyeron tareas de inteligencia, análisis de comunicaciones y discreta vigilancia, se pudo identificar a los presuntos integrantes de la organización que se encargaba del reclutamiento de las personas.