La histórica panadería La Moderna de la localidad de Temperley, partido de Lomas de Zamora cerró sus puertas después de 115 años de actividad ininterrumpida. El establecimiento, ubicado en Ituzaingó 1483, casi en el corazón de Villa Galicia, puso en alquiler su tradicional inmueble y dejó de ser una referencia cotidiana para generaciones de familias del barrio.
El comercio había comenzado a funcionar en 1911, el mismo año en que se loteó y fundó Villa Galicia. La construcción del edificio había empezado en 1910 y conservaba elementos arquitectónicos originales, como su fachada histórica, las imponentes persianas y las vidrieras con terminaciones en mármol. Entre sus reliquias también se encontraba el antiguo horno a leña, reconstruido en 2014 y adaptado a gas en 1994 para aumentar la producción. Aunque en los últimos años se utilizaba para elaboraciones especiales, seguía convocando a numerosos vecinos durante las Fiestas de fin de año.
Según nos informaron las fuentes, el cierre se produjo en medio de la crisis económica y la inestabilidad que atravesaban sus dueños durante los últimos meses, sumadas a las dificultades para sostener los costos fijos de un comercio de semejantes dimensiones. La decisión generó una profunda tristeza entre los vecinos y comerciantes de la zona, que destacaron el valor histórico del establecimiento, el trato de sus trabajadores y la tradición del pan recién horneado que ofrecía varias veces al día.
La pérdida de La Moderna también despertó preocupación por la situación de otros comercios de cercanía en Temperley. Vecinos y trabajadores de la zona advirtieron sobre las dificultades que atraviesan los negocios del barrio y recordaron otros cierres recientes, como el de un centro cardiológico cercano. Así, la panadería que acompañó durante más de un siglo la historia de Villa Galicia se suma a una serie de establecimientos que no lograron sostener su actividad en el actual contexto económico.