Canale: Los trabajadores recibieron telegramas de despido

Los empleados despedidos acampan frente a la planta de Llavallol para evitar que se lleven las máquinas.

Desde hace meses reclamaban el pago de salarios adeudados y volver a sus puestos de trabajo, porque la producción se encontraba paralizada. Esta semana, les notificaron que fueron despedidos. Los 86 trabajadores recibieron telegramas que indican que desde el 1 de noviembre ya no tienen vínculo con la empresa.

El plan de lucha continúa. Trabajadores despedidos realizan un acampe frente a la planta, ubicada en  Santa Catalina y Libres del Sur de Llavallol. El pedido es volver a trabajar.

“Queremos mantener nuestros puestos de trabajo, ayer nos llegaron los telegramas de despidos que decían que a partir del 31 de octubre ya estamos desvinculados de la empresa”, comentó a Info Región el delegado Nicolás Macchi, quien advirtió que “ni siquiera hablan de indemnizaciones” ni de “los tres meses de sueldo de deben”. “Nos quieren echar así como así”, cuestionó.

Definieron, en asamblea, “hacer guardia” en la puerta de la planta. “El motivo principal del acampe es que no se lleven las máquinas. Ese es nuestro miedo, por eso no podemos darnos otra posibilidad”, contó. Estos dichos tienen como antecedente inmediato lo sucedido en Vicente López, cuando trabajadores de Pepsico rechazaban el traslado de la fábrica y custodiaban la maquinaria.

Aunque no descartan más adelante llevar a cabo otras actividades para visibilizar el reclamo, en la actualidad, la prioridad es mantenerse en el lugar para impedir que se lleven las herramientas de trabajo. “La prioridad principal es mantener las máquinas adentro para poder garantizar nuestros puestos de trabajo o por lo menos la indemnización”, comentó Macchi a este medio.

La planta contaba con 86 obreros, muchos de ellos “con más de 20 años de antigüedad”, precisó Macchi. “Es terrible que ni siquiera se hable de indemnizaciones”, apuntó el delegado de los trabajadores. Todos ellos recibieron telegramas de despido en las últimas horas.

Hace meses que la producción de la planta metalúrgica se encuentra parada por falta de materiales y los empleados trataban de sobrellevar la situación con actividades para recaudar fondos y poder mantener a sus familias. El temor por despidos sobrevolaba desde el momento en que se paró la producción, pero hoy es una realidad.

En 2016, los trabajadores emprendieron un plan de lucha por demoras en el pago de sueldo; de hecho, en diciembre de ese año y con las Fiestas encima, los trabajadores percibieron el 50 por ciento del salario de octubre. La situación se normalizó y la calma llegó a los trabajadores. Sin embargo, los conflictos se repitieron el año pasado y este.

Previo “Venimos por el camino correcto”, indicó Núñez
Siguiente "Nunca bajamos los brazos", resaltó Pentreath