Una joven fue prendida fuego en un intento de femicidio en El Jagüel

Rocío Micaela Cortés, de 23 años, sufrió las heridas tras una discusión con su pareja. Tiene el 50 por ciento de su cuerpo quemado.

Un nuevo caso de violencia de género estremece a la Región. Rocío Micaela Cortés, de 23 años, se encuentra internada en grave estado en el Hospital Santamarina luego de haber sido prendida fuego por su pareja tras una discusión. Tiene afectado el tórax, las vías aéreas y la parte abdominal, según informaron fuentes judiciales.

El dramático hecho ocurrió en la localidad de El Jagüel, en Esteban Echeverría. Se produjo este martes en Las Cina Cinas al 100, entre Francisco Narciso de Laprida y Máximo Paz, en el citado distrito, cuando la joven y su pareja, llamada Leonel Maximiliano Barrios, comenzaron una discusión y el atacante la roció con una sustancia combustible a la damnificada, para de inmediato prenderle fuego.

De acuerdo a lo manifestado por los informantes, la mujer, envuelta en llamas, alcanzó a arrojarse a una pileta que había en la vivienda. La víctima fue encontrada por su tía que no se había alarmado antes por los gritos de la pareja y se comunicó con el 911.

Efectivos policiales arribaron al lugar y la trasladaron a la Unidad Sanitaria N° 24, ubicada a 50 metros de la casa, aunque por la gravedad de las heridas tuvo que ser trasladada al Santamarina.

Autoridades del hospital de Monte Grande revelaron que la víctima presentaba severas quemaduras en el cuerpo, especialmente en la región del abdomen, y que además tenía comprometidas las vías respiratorias.

Al mismo tiempo, efectivos policiales de la comisaría de ese distrito, salieron en busca del presunto femicida y dieron con él en una vivienda que pertenece a un tío del agresor, en la calle Uruguay al 400, del mismo barrio Monte Grande, cuando planeaba escapar hacia la localidad bonaerense de Pergamino.

Antecedente

Años atrás, un caso similar ocurrió en la localidad lomense de Villa Fiorito. Se trata del femicidio de Fátima Catán, de 24 años.

El hecho ventilado en el juicio ocurrió el 18 de agosto de 2010, cuando Fátima y Martín Santillán se encontraban en su vivienda de Murature 1628, en Villa Fiorito.

En esas circunstancias, la pareja mantuvo una discusión durante la cual ella sufrió quemaduras en su cuerpo que le provocaron la muerte tres días después.

La postura de la defensa de Santillán durante el juicio fue que la joven se había rociado a sí misma con alcohol mientras sostenía un encendedor prendido, que luego “accidentalmente” se aplicó la llama.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 condenó a Santillán a 20 años de prisión por “homicidio simple en contexto de violencia familiar”.

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