Caso Simenoff: un testigo presentó una coartada para favorecer a un imputado

Uno de los testigos aseguró que el día del crimen invitó a Juan Cruz Agosta a “comer un asado” en su casa.

Este lunes se llevó a cabo una nueva audiencia en el juicio por el crimen de Guillermo Simenoff, quien fue baleado y asesinado en 2016 frente a su hijo de 10 años cuando lo interceptaron para robarle la moto, hecho por el que están imputados Juan Cruz Agosta y Maximiliano Ruda. Por la mañana, en la segunda jornada del juicio, un testigo aseguró que el día del crimen, Agosta se encontraba en su casa “comiendo un asado”.

Ambos imputados están acusados de “robo calificado en concurso real con homicidio calificado” y el proceso está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de los Tribunales de Lomas de Zamora. 

“Lo único que quiero es justicia por mi marido y que si (los acusados) hicieron algo que paguen por ello”, señaló Lorena González, pareja de la víctima, ante una consulta de InfoRegión.

El relato de los testigos

Durante la segunda jornada del juicio oral, Mauro Giménez declaró que aquel 11 de septiembre del 2016, día en que asesinaron a Simenoff, se comunicó con Juan Cruz Agosta y le propuso juntarse a almorzar en su casa. “Yo lo invité a comer un asado, llegó antes de las 12 y estuvimos juntos hasta las 17”, relató el hombre, quien aseguró conocer a Agosta por haber trabajado juntos “en changas”.

Las declaraciones del testigo quitan de la escena del crimen a uno de los imputados, sin embargo, su relato resultó “contradictorio” a juicio de la querella ya que el hombre no pudo ser preciso con ciertos datos.

El testigo aseguró que recordaba con detalles ese día de hace tres años porque “era el día del maestro”, sin embargo, cuando la fiscalía le pidió que describa con la misma precisión sus actividades el mismo día pero del año 2018, el hombre no pudo recordar ni dar detalles, lo que algunos interpretaron como indicio de que el testigo podría no ser preciso.

En la audiencia también declararon otros siete testigos, entre ellos un oficial de policía que se ocupó de algunos allanamientos durante la investigación del caso.

En este marco el Jefe de grupo, Cristian Pacheco, aseguró que lo llamaron para allanar la casa de Agustín Salinas y que durante el registro del domicilio el chico dijo que “lo querían hacer cargo de algo que él no había hecho, que habían sido el Tanito (apodo que le atribuían a Agosta) y alguien más”.

Salinas, fue señalado por la familia del otro imputado, Agosta, como “el verdadero asesino”, sin embargo, según las fotografías que se presentaron hoy durante la audiencia, Salinas no posee los tatuajes que los testigos oculares le atribuyen al hombre que disparó contra Simenoff.

La próxima audiencia está prevista para esta semana, y se espera que las partes presenten los alegatos correspondientes.

EL HECHO

El homicidio de Smirnoff ocurrió el 11 de septiembre de 2016 cuando el hombre circulaba a bordo de su moto, junto a su hijo de 10 años, y fue interceptado por dos delincuentes, presuntamente con fines de robo, en Temperley.

Uno de ellos le disparó tres veces y luego se dieron a la fuga con las dos motos. Simenoff fue traslado al hospital Gandulfo de Lomas de Zamora, donde falleció horas más tarde.

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