El mensaje de la Iglesia por la vuelta a las aulas

La Conferencia Episcopal Argentina asegura que "la presencialidad es, objetivamente, el modo más adecuado para educar".

La Comisión Episcopal de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) bregó por “garantizar la continuidad del proceso educativo” y que “los docentes sean remunerados acorde con la alta responsabilidad” que tienen.

“El pasado año 2020 ha sido un período excepcional y totalmente atípico que ha reclamado un gran esfuerzo creativo y de adaptación frente a la pandemia del covid-19. Este año se presenta de un modo, aún incierto, dado que el tema sanitario aún no está resuelto, lo que conlleva varias dificultades, pero que no deben quitarnos el entusiasmo y la vocación para educar”, señala el mensaje.

En ese marco, plantea el “deseo vivo” de que “se pueda retornar a las escuelas del mejor modo posible, y teniendo en cuenta todas las medidas de orden sanitario y de adecuación edilicia, de horarios y turnos etcétera”. “La presencialidad es, objetivamente, el modo más adecuado para educar”, apunta el texto difundo.

“Animamos a las autoridades a implementar todo lo necesario para que esto se pueda dar en las mejores condiciones. Lo necesitan los alumnos, los necesitan las familias, lo necesitan los educadores. Es necesaria también una continuidad en el proceso educativo y de enseñanza-aprendizaje”, señala el texto de la CEA, y advierte que “muchos alumnos perdieron la continuidad por carencia de medios tecnológicos, o por condiciones socio- económicas, entre otras causas”.

En ese sentido, la Iglesia considera que “ellos, más que nadie, necesitan de la Escuela, y que no se vea interrumpido su proceso formativo”. “Retomar un camino interrumpido no significa recomenzar desde donde se dejó, sino que implica volver hacia atrás para poder retomar el camino. Creemos que es decisivo, y más después de un ciclo como el del pasado año, que se pueda garantizar la continuidad del proceso educativo sin que haya interrupciones que no sean debidas a la situación sanitaria”, reclama.

Deja en claro que “para garantizar la continuidad tanto del proceso de instrucción, como el de la adquisición de virtudes sociales es necesario que los docentes sean remunerados acorde con la alta responsabilidad que significa ser maestros y tengan las condiciones adecuadas para el ejercicio de su vocación”. “Deseamos que las autoridades públicas hagan los mayores esfuerzos en este sentido, y así los docentes puedan ofrecer a los alumnos, especialmente a los más carenciados, una educación acorde con su dignidad”, agrega.