Locura en Lanús con un alquiler: la propietaria colocó un candado en la casa, dejó a una mujer afuera y a sus dos hijas encerradas


Una enfermera del Hospital Garrahan vive una situación desesperante desde hace tres días. La propietaria de la vivienda que alquila le colocó un candado en la reja de acceso, dejando a dos de sus hijas encerradas en el interior y a ella y a su hija menor de 7 años en la calle.

Las mujeres encerradas no tienen acceso a agua y la madre, Estela, se ve obligada a dormir en el interior de su auto en la vía pública. La situación se agrava por la falta de diálogo con la propietaria, quien, según la inquilina, se ha mostrado agresiva en las últimas semanas.

Un conflicto por el alquiler

El conflicto comenzó cuando la dueña de la vivienda intentó modificar unilateralmente el contrato de alquiler, vigente desde el año pasado, para aplicar un índice de actualización más beneficioso para ella.

Estela no pudo afrontar el incremento del 290% en el precio del alquiler, por lo que la propietaria decidió colocar un candado en la vivienda, dejando a dos de sus hijas mayores de edad encerradas en el interior.

Las hijas atrapadas en la vivienda

Las dos hijas de Estela, de 18 y 20 años, se encuentran sin acceso a agua y con una situación de extrema vulnerabilidad. La madre, por su parte, se ve obligada a dormir en el auto y a buscar ayuda para poder ingresar a la vivienda y recuperar a sus hijas.

“La dueña de la casa nos reclama 350 mil pesos de alquiler, casi el doble de los 170 mil que veníamos pagando, y nos dio 30 días para abandonar la vivienda si no cumplimos con su exigencia”, relató la hija mayor de la inquilina desde atrás de las rejas.

Solidaridad del Hospital Garrahan

Las compañeras de trabajo de Estela en el Hospital Garrahan se movilizaron para visibilizar el problema y exigir una solución justa. La Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) del hospital denunció la situación como una consecuencia de la “miseria salarial” y del “plan motosierra del gobierno” que “licua los salarios y libera los precios”.

La APyT pidió “justicia y solidaridad” para la enfermera y sus hijas, y subrayó que son “el reflejo de una realidad que afecta a miles de trabajadores y trabajadoras”.