Las universidades nacionales protagonizaron este martes la cuarta Marcha Federal Universitaria y reclamaron públicamente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación que garantice el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya aplicación el Gobierno nacional mantiene paralizada desde hace 203 días.
El pedido fue realizado durante el acto central en Plaza de Mayo, donde se leyó un documento titulado “203 días sin aplicar la Ley”.
La movilización fue convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la Federación Universitaria Argentina y el Frente Sindical de las Universidades Nacionales. Miles de estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores no docentes participaron de la protesta en distintos puntos del país, mientras que frente a la Casa Rosada se desarrolló el acto principal con dirigentes sindicales, decanos y autoridades académicas presentes.
Durante la lectura del documento, las universidades acusaron al Gobierno de Javier Milei de incumplir la ley aprobada para garantizar el funcionamiento del sistema universitario público. “El Gobierno incumple la Ley de Financiamiento Universitario y fallos judiciales, rompiendo la división de poderes”, afirmaron ante la multitud reunida en Plaza de Mayo. En ese sentido, reclamaron una intervención directa del máximo tribunal para asegurar los recursos presupuestarios destinados a las universidades.
Las autoridades universitarias señalaron que el financiamiento del sistema atraviesa una situación “crítica” y advirtieron que las transferencias a las universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026.
Además, remarcaron que la pérdida salarial de docentes y no docentes supera el 37% frente a la inflación acumulada desde diciembre de 2023, lo que provocó renuncias, pluriempleo y una fuerte crisis en las obras sociales universitarias.
En el documento también se denunció el deterioro de las becas estudiantiles y del sistema científico nacional. Según indicaron, programas como Progresar y Manuel Belgrano perdieron capacidad de cobertura, mientras que las becas de estímulo a las vocaciones científicas permanecen suspendidas. “No permitamos que los pilares de nuestras universidades sean expulsados del sistema”, concluyeron los organizadores durante el cierre del acto.