La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner ayer encabezó un multitudinario acto del Partido Justicialista (PJ) en Paso de los Libres, Corrientes, donde llamó a construir una alternativa política fuerte y unificada frente al actual gobierno nacional. “Nadie se salva solo. Todos necesitamos del otro”, aseguró al cierre de un encendido discurso que buscó revitalizar al peronismo y apoyó la candidatura de Martín Ascua.
Ante un anfiteatro Carlos Gomes colmado, Cristina convocó a recuperar la identidad histórica del movimiento justicialista y a organizarse para “devolverle al pueblo un poco de felicidad”. “Cada uno tiene que estar en el lugar donde más sirve, donde mejor puede ayudar a una organización política que le devuelva dignidad a la gente”, afirmó. La frase fue celebrada con aplausos por los militantes presentes, que corearon “Cristina presidenta” en varios tramos del acto.
Durante su intervención, la exmandataria también respaldó públicamente la candidatura a gobernador de Corrientes del actual intendente de Paso de los Libres, Martín “Tincho” Ascúa. Acompañada por referentes provinciales del PJ, defendió la gestión del dirigente local y aseguró que representa “una esperanza concreta para transformar la realidad de la provincia”.
Cristina se refirió además a su reciente candidatura a diputada provincial por la Tercera Sección Electoral bonaerense y denunció una campaña de persecución judicial en su contra. “Salió el anuncio y se desataron los demonios. Piden que me metan presa desde todos lados. Si estoy tan acabada, ¿por qué no me dejan competir y me derrotan políticamente? Dale, mirá cómo tiemblo”, lanzó con tono desafiante.
La exmandataria también apuntó con dureza contra el gobierno de Javier Milei y su política económica. “Este gobierno no tiene plan económico. Es una remake de la tablita de Martínez de Hoz y la convertibilidad de Cavallo. El problema no es que no haya plata, es que no hay dólares, y los que están en el colchón no te los van a dar”, ironizó.
Criticó el regreso del FMI al país y denunció el creciente endeudamiento externo. “Volvieron con 45 mil millones que nunca supimos de dónde vinieron. Ahora sumaron 20 mil millones más y estamos endeudados hasta acá”, afirmó. Aun así, reconoció errores propios: “Cuando nos eligieron en 2019 con esperanza, no estuvimos a la altura”.
En un tramo emotivo del discurso, recordó los momentos más duros del peronismo y las persecuciones políticas. “Me gatillaron en la cara porque me quieren presa o muerta. Lo que nunca van a poder evitar que vuelva es el pueblo”, señaló. Y añadió: “Me podrán meter presa, pero no van a borrar la identidad de millones de argentinos”.
También mencionó que en junio se cumplen fechas clave para la memoria del peronismo: “El lunes organizaremos un homenaje a los fusilados de José León Suárez, y la otra semana se cumplen 70 años de los bombardeos. Todo esto no es una película, es nuestra historia”.
Antes de cerrar, Cristina hizo referencia a la desaparición de Loan Peña, al cumplirse casi un año del caso: “No está bueno vivir en una provincia donde se roban un pibe y las autoridades querían ocultarlo. Todos los correntinos deben querer construir una provincia mejor”.
Con un mensaje esperanzador y apelando a la memoria colectiva, Cristina Kirchner concluyó su discurso con una frase cargada de simbolismo político: “Supongo que todos miraron El Eternauta. Nadie se salva solo”.