El Gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a apuntar contra la administración de Javier Milei por el retiro de recursos y responsabilidades en materia ambiental. Esta vez, el foco estuvo puesto en la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR), luego de que Nación anunciara que dejará de realizar tareas de limpieza del río y de recolección de residuos en distintos puntos de la cuenca.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cuestionó la decisión y denunció un proceso de desfinanciamiento del organismo, que tiene a su cargo el saneamiento ambiental y la mejora de las condiciones de vida de los municipios bonaerenses y las comunas porteñas vinculadas a la cuenca.
“El Gobierno nacional nos anunció la semana pasada que van a dejar de llevar adelante las operaciones de limpieza del río y la recolección de residuos en la ribera de Lanús, en la ribera de Lomas de Zamora y en 35 puntos de arrojo de residuos en Esteban Echeverría, La Matanza, Lanús y Lomas de Zamora”, detalló el funcionario.
En ese sentido, Bianco sostuvo que la decisión profundiza una política que comenzó con la llegada de Milei a la Casa Rosada. “Apenas asumió Milei, dijeron: ‘De los arroyos no nos hacemos más cargo, que se haga cargo la Provincia’. O sea que nos tiraron el muerto y obviamente no nos pasaron los recursos”, cuestionó.
Según explicó, hasta 2023 ACUMAR se encargaba de la limpieza del cauce principal del Matanza-Riachuelo y de sus arroyos, mediante cooperativas que trabajaban a lo largo de 103 kilómetros. Sin embargo, Nación dejó de financiar esas tareas y la Provincia debió disponer de fondos propios para sostenerlas. Ahora, el retiro también alcanzará al cauce principal del río.
ACUMAR: recortes presupuestarios y despidos
Uno de los principales cuestionamientos de la administración bonaerense apunta a la reducción de los recursos destinados al organismo. De acuerdo con los números presentados por Bianco, el presupuesto de ACUMAR se redujo progresivamente desde el inicio de la gestión libertaria y actualmente representa una cuarta parte del que tenía en 2023.
El ministro precisó que en 2024 el presupuesto fue un 58% menor al de 2023, mientras que en 2025 la caída llegó al 61%. Durante el último año, la reducción alcanzó el 74% en términos reales, según los datos expuestos por el funcionario.
Para 2026, el presupuesto prevé una disminución del 65% respecto de 2023. Sin embargo, Bianco puso en duda que esos recursos terminen ejecutándose y recordó que durante el año pasado hubo nuevos recortes mediante decisiones administrativas de la Jefatura de Gabinete. “Este año no va a cambiar porque ya en el presupuesto que se presentó respecto del presupuesto de 2023 se prevé un 65% menos”, advirtió.
El ajuste también tuvo consecuencias sobre la estructura del organismo. Según detalló el ministro, la planta de trabajadores de ACUMAR se redujo un 50% y fueron despedidos más de 300 empleados.
Obras paralizadas y programas sin ejecución
El recorte presupuestario, de acuerdo con la exposición de Bianco, también impactó sobre los programas de saneamiento, infraestructura y asistencia sanitaria que dependían de ACUMAR. El funcionario aseguró que desde la llegada de Milei hubo una ejecución del 0% en gastos de capital para distintas iniciativas.
Entre los programas afectados mencionó el plan sanitario de emergencia, la urbanización de barrios populares, la construcción de desagües pluviales, el control de la contaminación industrial y las actividades de ordenamiento territorial.
También denunció la paralización de un programa de construcción de viviendas que contemplaba 17.771 unidades para relocalizar a familias que viven a la vera de los arroyos y del río Matanza-Riachuelo. Hasta 2023 se habían entregado 7.541 viviendas, pero desde entonces, según indicó, no se inició la construcción de nuevas unidades y quedaron abandonadas las obras en marcha.
A ese escenario se suma la interrupción de tres obras de infraestructura hídrica. Una de ellas es la ampliación de la planta General Belgrano, en Bernal, destinada a incrementar la producción de agua potable y que tenía un avance del 51%.
También quedó paralizada la construcción de un río subterráneo que permitiría transportar el agua producida en Bernal hacia los municipios ubicados al sur de Quilmes. Esa obra registraba un avance del 70%.
La tercera es la planta depuradora de Laferrere, en La Matanza, que tenía un 14% de ejecución y estaba destinada al saneamiento local.
Por último, Bianco advirtió que Nación también dejó de realizar controles sobre la contaminación industrial y evaluaciones de riesgo sanitario en los barrios de la cuenca, en paralelo con la caída de las inspecciones a establecimientos industriales.
El nuevo retiro de las tareas de limpieza se suma así a una lista de responsabilidades que, según el Gobierno bonaerense, la administración de Milei está transfiriendo a la Provincia y a los municipios sin los recursos necesarios para sostenerlas. Una discusión que vuelve a enfrentar a ambas jurisdicciones en un área especialmente sensible por su impacto ambiental, sanitario y social.