El Senado aprobó en general la reforma laboral con 42 votos a favor y 30 en contra


El oficialismo libertario logró este miércoles la aprobación en general de la reforma laboral en el Senado por 42 votos a favor y 30 en contra, luego de una extensa sesión que superó las 13 horas de debate. El respaldo de la UCR, el Pro y bloques provinciales resultó clave para que el proyecto avanzara en la Cámara alta.

Los 28 senadores del interbloque Justicialista, junto a dos representantes de Santa Cruz, votaron en bloque por el rechazo. Ante la desventaja numérica, el peronismo anotó a 19 oradores con el objetivo de extender el debate como forma de protesta.

La aprobación en general destrabó una negociación que incluyó concesiones específicas a gobernadores y sectores gremiales. Ahora continúa el tratamiento en particular, donde se prevé la discusión de cerca de medio centenar de modificaciones.

Negociaciones y concesiones clave

Uno de los puntos centrales fue el mantenimiento de los aportes solidarios obligatorios que los sindicatos cobran a trabajadores no afiliados, aunque con un tope del 2%. También se conservarán los aportes obligatorios a las cámaras empresarias, limitados al 0,5% mensual.

Otra modificación decisiva fue la eliminación del artículo que reducía la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% al 31%, un tributo coparticipable. Esa concesión permitió asegurar el acompañamiento de varios gobernadores.

En cuanto a las billeteras virtuales para el pago de haberes, el pedido del Pro y de Federico Sturzenegger de incorporarlas en la ley no prosperó. La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, indicó que el tema se resolverá mediante reglamentación del Banco Central.

Además, durante el debate en particular podría intentarse la ratificación del convenio para el traspaso del fuero laboral de Nación a la Ciudad de Buenos Aires, una medida resistida en el ámbito judicial.

Cruces en el recinto y respaldo del Ejecutivo

Estamos votando una ley trascendente para adecuar normas laborales, equilibrar un sistema desequilibrado”, afirmó Patricia Bullrich, y agregó: “Es la primera reforma laboral de los últimos cincuenta años”.

Desde la UCR, Maximiliano Abad sostuvo: “Creo que esta ley es necesaria y que es un paso importante para alentar el contrato formal, para incentivar la inversión y potenciar la competitividad”. En la misma línea, Silvana Schneider cuestionó al kirchnerismo por sostener un modelo que, según dijo, “castiga al que quiere producir”.

Por la oposición, Anabel Fernández Sagasti calificó de “desfachatez” los argumentos oficialistas y afirmó: “Se han arrodillado ante la caja de los gobernadores, ante los bancos, ante la CGT”. También señaló: “Lo único que hacen con esta ley es manotearle la plata a los jubilados y la dignidad a los trabajadores”. A su turno, Carolina Moisés consideró que el proyecto “no viene a mejorar nada”, aunque cuestionó a su propio espacio por no haber presentado una alternativa superadora.

La sesión contó con la presencia en el recinto y en los palcos de Karina Milei, Manuel Adorni, Diego Santilli y Martín Menem, quienes siguieron de cerca la votación. El debate continuará artículo por artículo en una jornada que consolidó una nueva mayoría circunstancial en la Cámara alta.