En medio del deterioro económico y la caída del poder adquisitivo, el Club del Trueque de Santa Catalina se instaló hace poco más de un mes y desde entonces se consolidó como una alternativa de intercambio comunitario en Lomas de Zamora. El espacio, que funciona dentro del predio de la Pastoral Social, abrió sus puertas el 6 de abril de 2024 y actualmente reúne cada semana a decenas de vecinos que buscan acceder a alimentos y productos esenciales sin utilizar dinero en efectivo.
El nodo pertenece a la Red Latinoamericana de Socioeconomía Solidaria (Red Lases) y se desarrolla todos los domingos de 11 a 13 horas en Manuela Pedraza 2900, esquina Soldado Zelarrayán, en el barrio Santa Catalina.
La coordinación está a cargo de Melany Malén Borré, de 28 años, vecina de la zona y estudiante de contabilidad, quien impulsa el funcionamiento del espacio junto a otros participantes del barrio. La organización también sostiene una red digital de intercambio y coordinación a través de WhatsApp, donde participan más de 50 personas activas.
El “Sol”, la moneda social del intercambio
Para ordenar las operaciones dentro de la feria, el club implementó una moneda social denominada “Sol”, que mantiene una equivalencia directa con la moneda nacional: 1 Sol equivale a 1 Peso. Actualmente circulan billetes de 100, 500 y 1.000 Soles.
Cada persona que ingresa al sistema recibe un crédito inicial de 5.000 Soles para comenzar a intercambiar productos dentro del predio. Además, el espacio cuenta con un protocolo antifraude destinado a evitar falsificaciones o pérdidas.
Los organizadores establecieron que el dinero social no puede salir del recinto. Los billetes quedan guardados en sobres identificados con el saldo y la fecha correspondiente a cada participante, y permanecen bajo resguardo dentro del nodo de intercambio.
La asistencia alcanzó un pico histórico de 50 personas, aunque actualmente mantiene una concurrencia estable de entre 15 y 20 participantes fijos cada domingo. Según explicaron desde la organización, el aumento del costo del transporte público afectó la continuidad de vecinos provenientes de localidades más alejadas como Fiorito y Burzaco.
Las reglas del trueque comunitario
El funcionamiento del club se basa en una serie de pautas acordadas entre los participantes. Una de las principales es la denominada regla de las “3 C”, que establece que cada vecino debe llevar productos vinculados a Comidas, Cuidados y Cositas.
Dentro de esa clasificación se incluyen alimentos elaborados de manera casera, artículos de limpieza, ropa usada, artesanías y distintos objetos de segunda mano. Además, para participar es obligatorio concurrir con algún producto para intercambiar.
Otra de las normas centrales es la prohibición de vender mercadería por dinero en efectivo durante el desarrollo de la feria. Solo al finalizar la jornada se habilita la posibilidad de comercializar productos que no hayan logrado ser trocados.
La mayoría de quienes participan son mujeres y vecinos del propio barrio, que encontraron en el sistema de intercambio una herramienta para enfrentar las dificultades económicas cotidianas y sostener redes de ayuda mutua dentro de la comunidad.