La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, visitó la ciudad de Rosario y volvió a diferenciarse del Gobierno nacional al referirse a la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. “Estamos todos esperando la declaración jurada de Adorni”, afirmó ante periodistas locales, en una declaración que generó repercusiones dentro del oficialismo.
De esta manera, la titular del Senado se alineó con el planteo realizado días atrás por Patricia Bullrich, quien también había reclamado mayor transparencia sobre la situación patrimonial del funcionario nacional. Las declaraciones de Villarruel se produjeron en medio de nuevas tensiones internas dentro de La Libertad Avanza.
La visita de la vicepresidenta tuvo un carácter íntimo y familiar. Villarruel participó de una misa especial en la Catedral de Rosario al cumplirse cinco años del fallecimiento de su padre, Eduardo Villarruel, excombatiente de la Guerra de Malvinas que murió tras sufrir complicaciones derivadas del Covid-19. A su llegada fue recibida por el párroco Osvaldo Macerola y se desplegó un discreto operativo de seguridad que no afectó el tránsito en la zona.
Al finalizar la ceremonia religiosa, Villarruel también fue consultada sobre las diferencias dentro del oficialismo y buscó tomar distancia de la administración de Javier Milei. “No participo del Gobierno”, sostuvo, aunque remarcó que “la convivencia en sociedad debe ser con respeto”. Antes de retirarse, evitó hablar sobre una eventual candidatura en 2027 y destacó su vínculo con Santa Fe, al asegurar que Rosario es su “segunda casa”.