Con duros cruces y chicanas, se realizó el segundo debate presidencial

Se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la UBA. Seguridad, corrupción, pobreza y federalismo fueron los principales ejes de discusión.

A una semana de las elecciones, se concretó este domingo el segundo debate entre los candidatos a presidente. Se llevó a cabo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y a diferencia del primer debate de la semana pasada, esta vez hubo más cruces y chicanas, principalmente entre Mauricio Macri y Alberto Fernández.

También participaron los otros cuatro candidatos: Roberto Lavagna (Consenso Federal), Nicolás Del Caño (Frente de Izquierda), Juan José Gómez Centurión (Frente Nos) y José Luis Espert (Unite).

El primer eje del debate fue seguridad. “En este tema somos distintos a ellos, que abandonan a las víctimas del delito, alientan barras bravas, menosprecian a las fuerzas de seguridad e impulsan la puerta giratoria donde los delincuentes nunca quedan presos”, sostuvo Macri en referencia al Frente de Todos.

Y luego añadió: “Cuando Alberto Fernández era jefe de Gabinete se importaban 20 mil kilos de efedrina por año, ahora importamos 20. Lo usaban para producir drogas”.

Lavagna, por su parte, afirmó que “ni el gatillo fácil ni la mano dura, ni tampoco la mano fofa para defender la seguridad de nuestras familias”.

Fernández, en respuesta a Macri, expresó que “gracias a Dios” no se parece “en nada” al jefe de Estado, a la vez que pidió abordar el tema del combate a la droga “con menos marketing y más seriedad”.

Espert, por su parte, dijo que “la seguridad se ha convertido en verdadero flagelo” para los argentinos y llamó a “desterrar el concepto del garantismo”. También tuvo una de las posiciones más duras al proponer una baja de la imputabilidad a los 14 años. “Delito de adulto, pena de adulto”, expresó. 

Segundo bloque

En el capítulo Empleo, Producción e Infraestructura del debate presidencial, Macri apuntó que “hay que hacer muchas obras, pero hay una matriz de corrupción, se robaron la plata de las obras, y el jefe de gabinete (Alberto Fernández) se fue sin decir nada, ellos son así, se creen los dueños de la plata de los argentinos”.

Además replicó severamente a Alberto Fernández por haber aludido a su padre, Franco Macri, y advirtió que “es de muy mal gusto citar a una persona que no está en este mundo y no se puede defender”.

Fernández, en tanto, sostuvo que “cuando tuvo diferencias” con el kirchnerismo “renunció” y “se fue a su casa”, a la vez que comparó que “no es la suerte” del mandatario Mauricio Macri, a quien, dijo, “el día que deje el gobierno lo esperan más de 100 causas”.

También cuestionó que Macri “uberizó la economía”, en referencia al modelo de transporte informal, a través de un “sistema por el cual el empleador se quita obligaciones y el que trabaja pierda derechos”.

Lavagna, asimismo, consideró que empleo producción e infraestructura son “capítulos desafiantes” de los próximos tiempos en la Argentina, aunque aclaró que “ninguno de los tres tiene viabilidad en un modelo económico como el actual” y prometió fomentar un programa de empleo para crear dos millones de puestos de trabajo en cuatro años de gobierno.

A su turno, Espert propuso “eliminar la indemnización por despido” y reemplazarlas por un subsidio al desempleo “generoso en el tiempo y en el monto”. También llamó a terminar con una “cofradía feudal” de sindicalistas “ricos y poderosos”.

Del Caño prometió reducir la jornada laboral para enfrentar el desempleo y “repartir las horas de trabajo”.

Por último, Gómez Centurión se manifestó a favor de una “profunda reforma a la ley laboral”, si es elegido presidente ya que la actual “no genera empleo, ni atrae inversiones y hace quebrar las pymes”.

Federalismo, calidad institucional y rol del Estado

En el tercer bloque sobre Federalismo, Calidad Institucional y Rol del Estado, Fernández se comprometió a “terminar con los empresarios que llegan al gobierno y desde allí hacen negocios para sus empresas”, a la vez que aseguró que, en caso de ganar las elecciones, impulsará un “país federal que permita que el que nace en cualquier latitud pueda crecer, desarrollarse y trabajar en el mismo lugar donde ha nacido”.

Macri, en tanto, acusó al kirchnerismo de blandir la idea de “federalismo” después de “prepotear con el látigo y la chequera a propios y ajenos”. También recalcó que “lo único que reconoce Alberto Fernández de nuestro gobierno fue haber normalizado el INDEC y la paradoja es que él firmó el decreto interviniendo” ese ente.

Fernández también expresó sobre Macri: “Está preocupado por cómo le irá a la prensa conmigo. Durante la campaña me ocupé de que todos los que me reclamaban una entrevista pudieran entrevistarme”.

Del Caño, a su vez, cuestionó que habla de transparencia cuando “durante su gobierno se dictó un decreto para salvar a su familia de pagar la deuda que tenían con el Estado de cuando manejaban el correo y evadían impuestos”.

También acusó al mandatario de haber vetado “las únicas leyes que dictó el Congreso en favor de los trabajadores, como fueron la que prohibían los despidos y la que limitaban las tarifas”, sostuvo.

Espert, por su parte, advirtió que ningún gobernador “paga el costo político de subir el gasto público”, y propuso en ese sentido “eliminar” la coparticipación federal de impuestos, para que cada provincia “gaste en función de lo que recauda”.

Gómez Centurión dijo que los “políticos corruptos deben estar inhabilitados de por vida y no pueden ir al Congreso para usar fueros”.

Lavagna sostuvo que “nada más lejos del federalismo que la expansión del conurbano bonaerense” y de los conurbanos de las grandes ciudades del país que “prestan servicios deficientes” en materia de salud, saneamiento o basura, que, a su juicio, reclaman “un replanteo territorial del país para cambiar alguno de los estímulos”.

Cierre

En el cuarto y último bloque los candidatos expusieron sus propuestas sobre el tema Desarrollo Social, Ambiente y Vivienda. Macri acusó al peronismo de “ocultar la pobreza y crear clientelismo” a través de los planes sociales.

“Es indignante escucharlos hablar de pobreza, no les creo nada, durante 24 de los últimos 30 años gobernaron ellos y lo único que hicieron fue ocultar la pobreza y crear clientelismo”, dijo Macri.

En cambio, Fernández aseguró que se ocupará de que “el hambre se termine”, a la vez que anunció la creación de un Ministerio de la Vivienda para brindar soluciones habitacionales a los sectores vulnerables.

Fernández expresó en referencia a la gestión de Mauricio Macri: “Cuando usted termine su mandato, la Argentina va a tener un 40% de pobres. Hay 3 millones y medio de argentinos que cayeron en la indigencia y no tienen las condiciones mínimas de vivir dignamente”.

Por su parte, Del Caño llamó a que el país atraviese una “transición energética” que “no solamente sea sustentable, sino que termine con los negociados como el de Macri con la energía eólica”.

A su turno, Gómez Centurión dijo que “tres generaciones de argentinos no conocen el valor y el orgullo de su propio trabajo”. Aseguró que las organizaciones “piqueteras” son “paraestatales” que cambian “extorsión por gobernabilidad”.

Espert aseguró que los postulantes del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio “deberían abrazarse y hermanarse”, porque, consideró, han coincidido en tomar medidas como “el cepo cambiario, default de la deuda” y “congelamiento” de precios, y en ese convencimiento les dijo “Muchachos abrácense, tan diferentes no son”.

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