Un informe elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) junto a la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires reveló que desde la asunción del presidente Javier Milei se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo registrados en todo el país. El estudio también indicó que, en la comparación interanual entre febrero de 2025 y febrero de 2026, la caída fue de aproximadamente 100 mil empleos formales.
De acuerdo con los datos desestacionalizados del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), en febrero de 2026 había alrededor de 10 millones de trabajadores asalariados registrados en la seguridad social, incluyendo empleo privado, público y de casas particulares. Tras nueve meses consecutivos de caída, el empleo mostró una leve recuperación mensual de 8 mil puestos respecto de enero.
Sin embargo, el documento titulado “Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones” advirtió que el empleo formal total todavía refleja una pérdida de 106 mil puestos de trabajo (-1%) en comparación con febrero de 2025 y de 290 mil empleos (-3%) respecto de noviembre de 2023, previo al inicio de la gestión libertaria.
El análisis también señaló que el sector privado formal perdió 206 mil puestos de trabajo desde noviembre de 2023. Las mayores caídas continúan concentrándose en Industria y Comercio, sectores afectados por la retracción de la actividad económica. En contraste, Minería registró una leve recuperación mensual luego de 19 meses consecutivos de retroceso, aunque el balance interanual continúa siendo negativo.
En el caso de la Construcción, el informe destacó que luego de algunos meses con señales de recuperación entre diciembre de 2025 y enero de 2026, en febrero no se registraron variaciones en el nivel de empleo. El comportamiento del sector sigue atado al freno de la obra pública y a la desaceleración de la actividad privada.
Por último, el estudio también advirtió sobre el deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo. Según el relevamiento, en diciembre de 2023 comenzó una fuerte caída del valor real del Salario Mínimo, Vital y Móvil, con una contracción del 15%, seguida por otro descenso del 17% en enero de 2024 debido al impacto de la inflación. Aunque en algunos meses posteriores hubo recomposiciones parciales, la tendencia general continuó mostrando una pérdida del ingreso real de los trabajadores.