El Gobierno sigue intensificado la motosierra a los trabajadores estatales, como ya es costumbre en su política de reducción del aparato estatal. Este martes, el portavoz presidencial, Manuel Adorni, comunicó la supresión de 695 puestos en la Dirección General Impositiva (DGI), organismo que forma parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Adorni especificó que estos recortes constituyen “aproximadamente el 27% de la estructura de esta dependencia”. Además, detalló: “Se van a suprimir 33 cargos en la sede de la DGI y 88 en la subdirección de grandes contribuyentes”. 
La medida también contempla el cierre de 38 receptorías y oficinas de atención al público, cuyos trámites podían realizarse en un 90% de manera online. Estas oficinas, inauguradas durante la administración anterior, se encuentran en municipios como Hurlingham, Merlo, La Matanza, José C. Paz, Florencio Varela y Berazategui. 
Esta acción se suma a una serie de ajustes que el actual gobierno ha implementado con el objetivo de modernizar y optimizar la administración pública.