El Gobierno lanzó el plan para blanqueo de dólares y elimina controles sobre consumos y transacciones

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular de ARCA, Juan Pazo, anunciaron un paquete de medidas que elimina exigencias de información sobre consumos personales, operaciones inmobiliarias y bancarias. Apunta a facilitar la circulación de dólares no declarados.

En una conferencia de prensa encabezada este viernes por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular de la Agencia Federal de Recaudación y Control de Argentina (ARCA), Juan Alberto Pazo, el Gobierno anunció un plan en dos etapas para incentivar el uso de dólares no declarados, que incluye una fuerte reducción de controles e informes obligatorios sobre consumos, transacciones financieras e inmobiliarias.

Vamos a derogar los regímenes de información que obligaban a comercios y profesionales a reportar operaciones de los ciudadanos. Esto busca liberar al sector privado de cargas innecesarias y promover la formalización de capitales”, señaló Pazo.

Las principales medidas anunciadas

  • No se informarán compras personales con tarjeta de crédito, débito o billeteras virtuales.
  • Fin del cruzamiento informático: los escribanos ya no reportarán operaciones notariales ni compraventas de autos usados o pagos de expensas.
  • Eliminación del COTI: no será obligatorio declarar la intención de venta de una propiedad.
  • Servicios públicos (agua, luz, gas): dejan de ser informados a ARCA.
  • Los bancos ya no exigirán una declaración jurada impositiva para operar, y los usuarios podrán negarse a defensa al consumidor.
  • Transferencias y acreditaciones bancarias o en billeteras virtuales: desde $50 millones para personas físicas y $30 millones para jurídicas.
  • Extracciones en efectivo: desde $10 millones.
  • Saldos bancarios y plazos fijos: $50 y $100 millones para físicas; $30 millones para jurídicas.
  • Tenencias en sociedades de bolsa: desde $100 millones (físicas) y $30 millones (jurídicas).
  • Compras de consumidor final: el umbral pasa a $10 millones, cuando antes se debía reportar desde $250.000 en efectivo o $400.000 con tarjeta.

El anuncio se enmarca en un intento del Gobierno por atraer dólares que circulan en la informalidad, con menos controles y una menor carga regulatoria. Se espera que este nuevo esquema, combinado con medidas fiscales futuras, fomente el blanqueo voluntario de activos no declarados.